viernes, 7 de junio de 2019

Pan de Jengibre

El pan de jengibre o pan de especias es una especie de bizcocho o galleta, caracterizado por un distintivo sabor a jengibre y, habitualmente, el uso de melaza para endulzar. Es típico de la gastronomía navideña del norte de Europa, adónde la receta fue llevada en el siglo X. En especial en esta época, es habitual encontrar galletas cortadas en forma de corazón, de hombrecillo o aún de casa— el origen de la historia de Hansel y Gretel
El monje armenio Gregorio de Nicópolis (Grecia) fue el primero en hacer un pan de jengibre (pastel elaborado de acuerdo con el uso de su país "con harina de centeno, miel y especias"). Luego de mudarse a Francia en 992, introdujo su suculenta creación y les enseñó a los sacerdotes franceses a hornearlo. La popularidad de este alimento creció y se dispersó por toda Europa.
En algunos países europeos tienen diferentes variantes de esta galleta como por ejemplo en la cocina francesa está el pain d'épices que se traduce a menudo como 'pan de jengibre', en Alemania y Bélgica están los spekulatius que son galletas de forma humana, en Polonia están los muy tradicionales toruńskie pierniki, etcétera.
En Panamá, una confección similar se hace en la provincia de Chiriquí. Este postre se llama 'yiyinbre' y es preparado con jengibre y melaza. También es popular en el país una confección llamada 'quequi' que entre sus ingredientes puede llevar jengibre, melaza y coco.

Ingredientes:
  • 4 tazas de harina
  • 1 cucharada de levadura en polvo
  • 2 cucharaditas de jengibre molido
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • 1/4 cucharadita de clavo molido
  • 1 taza de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 taza de azúcar moreno
  • 1 huevo grande
  • 1/2 taza de miel o melaza
Preparación:
  1. Mezclamos bien los ingredientes secos, es decir, la harina, jengibre, levadura, canela y clavo. Batimos la mantequilla, que estará a temperatura ambiente, con el azúcar hasta que éste se disuelva completamente. Incorporamos la miel o melaza y el huevo, y finalmente incorporamos la mezcla de la harina con las especias. Tenemos que conseguir una mezcla lo más homogénea posible. Si se queda excesivamente pegajosa podemos incorporar algo más de harina hasta que quede más firme y manejable (pero no pongáis demasiada harina ya que si no es posible que las galletas queden demasiado duras al hornearlas).
  2. Colocar la masa en una bolsa de plástico sellable o en un recipiente de plástico hermético. Reservar en un lugar fresco, pero no en la nevera, durante al menos 2 horas y máximo 6 horas. O refrigerar la masa durante un máximo de 3 días, y llevar a temperatura ambiente antes de usar.
  3. Estirar la masa directamente sobre papel de pergamino para que no haya deformaciones cuando transfieras la masa a la bandeja de horno.
    La masa es pegajosa. Se puede extender con el rodillo entre dos hojas de papel de pergamino o de horno y luego congelar antes de cortar con los moldes, ya que puede resultar difícil desprender el papel.
  4. Ahora llega el momento de cortar vuestras galletas de jengibre y darles o bien forma de casita de jengibre o bien forma dehombrecito de jengibre o la forma que más os guste.
  5. Hornear en horno precalentado a 180ºC durante 11 a 15 minutos para piezas de gran tamaño, de 6 a 8 minutos para piezas pequeñas. O hasta que los bordes se tiñen de color marrón. Vigilad bien las primeras para saber cuánto tiempo tenéis que dejarlas porque dependerá mucho del grosor de la galleta y de la potencia de vuestro horno.

Pumpernickel - Pan de Centeno Escandinavo

Bertolt Brecht, durante su exilio en 1941, se lamentaba en su diario de la siguiente manera:"en los Estados Unidos no existe pan de verdad, y a mí me encanta comer pan". En Alemania, la cultura del consumo del pan es grande y por lo tanto hay aproximadamente unas 300 variedades, por lo que es muy típico que los alemanes consideran a los panes como un alimento esencial.
Un tipo de harina de centeno molido, oscura y áspera, se llama "Pumpernickel", de ahí proviene el nombre del famoso y denso pan negro.
El Pumpernickel es un pan de cereales integrales tradicional procedente de Westfalia elaborado con la harina ya mencionada antes.
Su consistencia es muy compacta, algo húmeda y frágil debido a que no contiene levadura madre ni de otro tipo. Este pan no contiene costra, a diferencia de otros. No se hornea, sino que se cuece al vapor, de esta manera adquiere su consistencia compacta, jugosa y su sabor dulzón.
El Pumpernickel es saludable y se conserva fresco por mucho tiempo.
El Pumpernickel es un tipo de pan de cereales integrales, tradicional, procedente de Westfalia y elaborado con centeno poco molido. Es un pan pastoso y de color marrón característico, de sabor ligeramente dulzón.
La panadería de Pumpernickel más antigua de Alemania data de 1570 y fue fundada por Jörgen Haverlanth en la ciudad de Soest, que hoy en día puede visitarse.
En la receta original, este tipo de pan se elabora mediante el siguiente proceso: se introduce la pasta poco molida en un recipiente con agua caliente durante unas horas y después se pasa a un recipiente cerrado en un horno a casi 100 °C durante 16 a 24 horas, de tal suerte que se cocina con el vapor del agua más que con el calor procedente del horno. De esta forma se carameliza el almidón del cereal y esta es la razón de que el Pumpernickel tenga ese color marrón característico, así como ese sabor ligeramente dulzón. La consistencia de este pan es muy compacta, algo húmeda y frágil, lo cual se debe a que no contiene levadura madre ni otras levaduras. Este pan no contiene costra, a diferencia de otros panes.

Ingredientes:

Noche anterior:

Preparar la masa fermentadora:

  • 1 y ½ taza de harina de centeno
  • 1 taza de agua templada
  • ¼ cucharada de levadura para pan

Mismo día:

  • 2 y ½ tazas de harina de trigo integral
  • ½ taza de salvado de avena 
  • 1 taza de agua templada 
  • 1 y ½ cucharaditas de sal
  • 1 cucharadita de levadura para pan
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de miel 
  • 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar


Preparación:

Día anterior:

  1. - Preparar el fermento. Mezclar la harina de centeno con el agua tibia y dejar reposar a temperatura ambiente (entre 12 y 24ºC) durante 12 - 16 horas.

Elaboración el mismo día:

  1. La base del pan es la masa que hemos preparado la noche anterior. A esta masa le agregamos el salvado, la miel, el aceite, el cacao en polvo tamizado, la sal, levadura y 1 taza de harina, tamizada.
  2. Mezclar muy bien, pues de ello dependerá la calidad final del pan, y dejar reposar 10 minutos.
  3. Añadir la cantidad de harina restante poco a poco. Cuando sea difícil de amasar en el recipiente, colocar en una superficie enharinada y seguir amasando.
  4. Seguir añadiendo hasta conseguir una masa espesa que no se pegue a los dedos.
  5. Colocar la masa en un recipiente engrasado con aceite. Tapar con film y dejar reposar 1 hora y media o 2 horas.
  6. Colocar la masa, que habrá aumentado de volumen, en una superficie plana y dividir en dos.
  7. Dar forma a cada pieza y colocar sobre papel vegetal para horno, previamente espolvoreado con harina.
  8. Hacer los cortes característicos del pan y dejar reposar 1 hora antes de hornear. Antes de cocer, espolvorear con harina la superficie del pan.
  9. Precalentar el horno a 180ºC.
  10. Cocer durante 30-40 minutos, o hasta que la base del pan suene a hueco.

jueves, 6 de junio de 2019

El pan de Viena

El pan de Viena es en origen un pan enriquecido con leche, mantequilla y huevos, una especie de brioche ligero. De origen vienés, como su nombre indica, pasó a Francia en el siglo XIX y de este país al nuestro. El pan de Viena es por tanto un pan tierno y ligeramente dulce.
La clave en la elaboración del pan de Viena estaba al parecer en que se horneaba con una gran circulación de vapor en el horno, por lo que la miga quedaba muy esponjosa y aireada, y la corteza fina y escamosa.

Ingredientes

  • 500 g de harina de fuerza
  • 250 g de leche
  • 5 g de levadura de panadería liofilizada (15 g de levadura fresca)
  • 10 g de sal
  • 40 g de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 60 g de mantequilla

Preparación

  1. Empezaremos este pan haciendo un prefermento, con 100 g de harina, 100 g de leche y toda la levadura. El prefermento no solo mejora el sabor y la conservación, sino que en el caso de panes con bastante grasa, como es este, nos sirve para activar la levadura y que luego ataque con más ahínco el resto de los ingredientes.
  2. Mezclamos en un bol, tapamos y dejamos que leve hasta que esté burbujeante.
  3. Cuando el prefermento ha levado agregamos el resto de los ingredientes: la harina de fuerza y la leche restantes, los huevos, el azúcar, la sal y la mantequilla ablandada. Amasamos a mano o con robot, ya sabéis que a mí me gusta el método de 2 minutos de amasado y 10-15 minutos de reposo, tantas veces como sea necesario para obtener una masa fina y elástica.
  4. Hacemos una bola con la masa, la ponemos en un bol aceitado, tapamos y dejamos doblar el volumen. En este punto podemos meterla toda la noche en el frigorífico si queremos dividir la elaboración en dos días.
  5. Cuando la masa haya levado la sacamos a la encimera enharinada y la dividimos con una rasqueta. Podemos hacer cinco barras largas o 15 bollitos, o lo que nos apetezca. Cogemos cada porción y la aplastamos bien para desgasarla, formando un rectángulo basto.
  6. Doblamos uno de los lados largos del rectángulo hacia el centro, apretando bien con los dedos para que se pegue la masa. Giramos la masa 180 grados y hacemos lo mismo con el lado opuesto. A continuación, doblamos por el centro un lado sobre el otro y aplastamos el borde con fuerza con el canto de la mano, para que quede bien sellado, a todo lo largo de la pieza.
  7. Nos debe quedar una barrita. Para afinarla y hacerla un poco más larga, apoyamos ambas manos sobre la masa y la rodamos sobre la encimera al tiempo que vamos alejando una mano de la otra. Si la barrita se resiste a estirarse, podemos dejar que se relaje la masa unos minutos.
  8. Mientras formamos las piezas mantendremos bien tapado el resto de la masa que no estemos manipulando.
  9. Vamos poniendo las barras de pan de Viena en una bandeja forrada con papel de horno, bien espaciadas entre sí. Batimos el huevo y las pintamos dos veces con un pincel. Después las greñamos como se ve en la siguiente foto, con un cuchillo bien afilado o una cuchilla.
  10. Las tapamos bien con plástico, pero sin que toque las barras, porque se pegan mucho. Tampoco sirve un trapo húmedo, ojo. Yo meto la bandeja en una bolsa de basura y la cierro de forma que quede mucho aire dentro, para que la bolsa no toque el pan.
  11. Cuando hayan levado bastante (no hace falta que doblen, es mejor hornearlos antes) los destapamos y con mucho cuidado intentamos abrir un poco más las greñas.
  12. Para aportar vapor a la cocción podemos usar, como hemos comentado otras veces, una bandejita con piedra volcánica de la que se vende en los viveros, que se calienta dentro del horno y que se rocía con agua hirviendo justo después de meter el pan; se cierra el horno de inmediato para que el vapor se mantenga dentro. Este método ayuda a que los panes crezcan más y a que la corteza se dore mejor.
  13. Metemos la bandeja en el fondo del horno, precalentado a 220º, vaporizamos como hemos indicado antes y horneamos sin aire 12-13 minutos, hasta que los panes de Viena estén bien doraditos. Los sacamos a enfriar sobre rejilla. Este pan se puede congelar perfectamente, bien envuelta en plástico cada pieza por separado.

Brioche

Brioche (IPA: Pronunciación en francés: /bʁi.ɔʃ/), pan de yema, bollo, bollo de leche o suizo, es un tipo de dulce de origen francés ligero pero sabroso hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar. La corteza se dora antes de hornearla obteniendo así su color característico, mientras que la miga es de un amarillo más pálido. Como el pan, suele adoptar múltiples formas, incluso en forma de panes anulares y hexagonales. Es común agregarle pasas al pan como complemento.
En Venezuela cuando se preparan de forma semiesférica se le da el nombre de ambrosiana y además lleva dentro de su masa uvas pasas y frutas confitadas, amén de estar espolvoreado con azúcar glass.
Brioche aparece como palabra en una impresión de 1404, se cree que se originó de una receta tradicional normanda. Se sirve a menudo como pasteles o como base de un postre, con muchas variantes locales que añaden algunos ingredientes, rellenos o condimentos propios. También se utiliza como complemento al foie gras o en algunos otros platos de carne.
Jean-Jacques Rousseau, en su autobiografía Las Confesiones de 1783, escribe como "una gran princesa" a la que se le dijo que los campesinos no tenían pan, contestó: "Qu'ils mangent de la brioche!", cuya traducción sería "¡Que coman brioche!", frase popularmente atribuida a María Antonieta.
El bollo de leche trenzado o brioche tressée es similar al jalá. El panettone es un brioche con forma de campana alta, tradicional en Italia. Incorpora uvas pasas y trocitos de corteza de fruta escarchada.
Los Brioche también se clasifican según la cantidad de mantequilla que incorporan, en «Brioche de rico» con una cantidad de mantequilla en torno al  80 %Brioche de clase media (50%) y «Brioche de Pobre», con una cantidad de mantequilla en torno al  25% de la receta total.

Ingredientes
  • ¼ taza + 2 cucharadas de leche semidesnatada a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas + 1 ½ tazas de harina
  • 1 cucharada de levadura instantánea seca
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • 2 Huevos grandes
  • ¼ cucharadita de sal
  • 6 cucharadas de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 Huevo batido con dos cucharadas de sal
Preparación

  1. Para comenzar, en un bol, ponemos la levadura, la leche y la harina. Dejamos reposar.
  2. Mientras, preparamos los ingredientes secos. Mezclamos en un bol la harina y, encima, tamizamos el azúcar glas. Añadimos una cucharadita de sal y removemos todo.
  3. Cuando la levadura haya espesado, le añadimos dos cucharadas más de leche, los huevos y la mantequilla. Incorporamos los ingredientes secos y removemos bien.
  4. Ponemos la masa en un cuenco engrasado, tapamos y dejamos que repose durante 30 minutos. Entonces, la refrigeramos de 8 a 24 horas.
  5. Pasado el tiempo, estiramos la masa y la hacemos una barra. La cortamos en 6 porciones para hacer 6 brioches con forma clásica.
  6. Con el canto de la mano le damos a cada bola forma como de muñeco de nieve. Después hacemos un agujero y metemos el moñito por él.
  7. Ponemos cada trozo de masa en un molde típico de brioche ondulado de 10 cm de diámetro previamente engrasados. Dejamos reposar la masa en los moldes durante 90 minutos, para que se templen.
  8. Precalentamos el horno a una temperatura de 180ºC.
  9. Por último, pintamos los brioche con el huevo batido y los horneamos a 180ºC durante 25 minutos. Pasado el tiempo, dejamos enfriar de 10 a 15 minutos en los moldes.

Pan de Pebete

El pebete es un pequeño pan típico de la gastronomía argentina, también denominado pan de pebete o pan de Viena. Es de forma ovalada, corteza tostada y fina, miga esponjosa y se lo elabora con harina de trigo candeal. Su nombre viene de Pan Blanco Tostado.
Un sándwich de pebete, generalmente de jamón y queso o de salame y queso, en ambos casos frecuentemente aderezado con mayonesa, también se denomina así, generalmente seguido por el relleno: pebete de jamón y queso.
Se afirma que el Pan de Pebete  y el Pan de Viena, utilizado para los sandwiches de salchichas (panchos/hot dogs) son el mismo tipo de pan pero se venden en diferentes tamaños, siendo el de Viena apenas mayor al tamaño de una salchicha y en ocasiones viene con sabor anisado. Sin embargo, hay que considerar una diferencia entre el típico Pan de Viena y el Pebete, es que este ultimo no lleva huevo (o no necesariamente, como se vera en esta receta) mientras que el Pan de Viena, lleva por ser un Brioche. En cuanto al pan de panchos, dependerá si se hace del tipo brioche o no. Mas alla de esto, esta receta de Pebete es ideal también para los panchos/hotdogs

Ingredientes
(13 panes)
  • 1200 gs de harina 
  • 100 gs de azúcar 
  • 100 gs de manteca pomada 
  • 1 cda de extracto de malta 
  • 20 gs de sal 
  • 250 cc de leche tibia 
  • 250 cc de agua 
  • 50 gs de levadura 
Para Pintar los Panes
  • 125 cc de agua 
  • 25 gs de almidón de maíz 
Procedimiento:
  1. Disolver la levadura en la leche tibia con una cucharada del azúcar y dejar fermentar por 10 minutos, mezclar la harina con el azúcar restante, la sal y la manteca pomada, disolver el extracto de malta en el agua, formar una corana con la mezcla de harina y agregar los líquidos (la leche con la levadura y el agua con la malta).
  2. Amasar hasta formar una masa lisa, dejar reposar tapada hasta doblar su volumen, desgasificar y dividir en bollitos de 150 gs c/u, armar los panes y disponerlos en placa para horno dejando un espacio entre sí, dejar fermentar hasta doblar su volumen, cocinar a 200° de 15 a 20 minutos
  3. Hervir el agua, incorporar el almidón de maíz disuelto en agua fría, retirar del fuego, dejar enfriar y pintar los panes al retirarlos del horno.


Hojaldre invertido y Palmeritas

Un hojaldre es una elaboración que se compone de dos masas laminadas: una hecha a base de harina, algo de mantequilla, sal y agua y otra con mucha cantidad de mantequilla, estas dos masa se laminan y superponen tomando volumen hasta conseguir una textura crujiente una vez fermenta y se cuece. Una masa se extiende y se coloca la segunda dentro que es encerrada con la primera. Cuando el hojaldre es invertido la capa que encierra es la de mantequilla.
La dificultad del hojaldre invertido es que la mantequilla pasa a ser el elemento principal y externo, lo cual necesita de una temperatura adecuada para poder ser trabajada correctamente, la temperatura ideal es por debajo de 20ºC.
Con el hojaldre invertido, la percepción de sabor mantequilla es mucho más inmediata en boca, además, la parte de mantequilla será externa con un punto de humedad, por lo que cuando entre en cocción va a caramelizarse cuyo resultado va ser espectacular.

Hojaldre invertido

ingredientes
Masa empaste:
  • 700 gr harina de fuerza
  • 50 gr de manteca
  • 20 gr de sal
  • 400 gr de agua
Masa grasa:
  • 1 kg de mantequilla o margarina
  • 500 gr de harina
Preparacion
  1. Se hace un empaste con la grasa en pomada y la harina hasta que queda homogénea. Se deja reposar.
  2. Se hace otro empaste con la harina, la sal y el agua fría. Se amasa lo justo y necesario y cuando se ha conseguido la masa homogénea se  deja reposar.
  3. Se estira el empaste de grasa-harina dándole forma rectangular. 
  4. Se estira la otra masa en forma rectangular de inferior tamaño al empaste graso
  5. Se cubre con el empaste de grasa el empaste de masa y se aplasta con el rodillo en forma rectangular.
    Se dobla uno de los lados del empaste masa-grasa -el empaste mayor- sobre el empaste de masa -empaste menor-, luego se procede de igual manera con el otro extremo -el opuesto- y, posteriormente, se hace el mismo procedimiento con los otros dos extremos laterales-. De esta manera, el empaste de masa quedara dentro del empaste masa-grasa.
    Finalmente se estira.
  6. Se comienza a dar vueltas al hojaldre dando un reposo de uno 10 minutos entre cada vuelta. Los descansos son en frío.



    Las vueltas serán:
    • Sencilla 
    • Doble y reposo 
    • Doble y reposo 
    • Sencilla y reposo
  7. Por último se estira para dar formas y cortes.
Palmeritas

Preparacion
  1. Para hacer palmeras se estira la masa y se espolvorea azúcar por encima.
  2. Se enrollan los extremos hacia el centro y se cortan piezas de 2 cm de ancho aproximadamente.
  3. Se colocan en la bandeja de horno.
  4. La temperatura y tiempo de cocción irán acorde al tamaño de la pieza y si tiene o no relleno.
  5. Aproximadamente se hornea a 220ºC hasta que estén doradas.

viernes, 31 de mayo de 2019

Galletas Nauticas, galletas de larga duración (mas de 100 años!)

Ingredientes
  • 400 gr de harina integral
  • 220 cc de agua
  • El uso de sal es optativo
Preparación
  1. Se cocinan a 190°C buscando que queden lo mas duras posible.
  2. Se hornea por 30 minutos.
  3. Se dan vueltas y hornean por otros 30 minutos.
  4. Se volverán a hornear unos pocos minutos para quitar totalmente lo que pueda quedar de humedad y asi garantizar que duren mucho tiempo
Este panificado que tiene su historia desde antes del Imperio Romano, mas tarde fue usado en los Navios de madera cuando realizaban viajes sin fechas de retorno y en estos dias es una excelente alternativa para almacenamiento.
Se suelen hacer bien secas y duras, sin humedad para que duren mucho tiempo. No se trata necesariamente de una galleta sabrosa pero si, duradera. Solían emplearse para reserva de comidas en largos viajes y como reserva de alimento.
Si se colocan en algún liquido tomaran el sabor del liquido que las cubra, se puede usar, por ejemplo, en alguna sopa.
Se pueden agregar otros ingredientes como grasa o incluso miel pero estos ingredientes pueden darle humedad a la masa y con esto se acorta la vida útil. Hay que entender que esta preparación que presentamos, tal y como se muestra, trata de una panificación que se usaba para tener reserva de alimento en expediciones y situaciones donde hay que sobrevivir. Este el aspecto histórico de esta preparación básica.
Notase que se trata de un pan ácimo, sin levadura.

jueves, 30 de mayo de 2019

La Arepera y la harina P.AN.

Harina P.A.N. (Productos Alimenticios Nacionales​) es una marca creada por la corporación venezolana Empresas Polar, para identificar harina de maíz precocida con la cual se preparan arepas, hallacas, cachapas, hallaquitas, bollos y otros platos típicos de Venezuela y Colombia.
El 4 de junio de 1954, la Dirección de Comercio de la propiedad Industrial y Comercial del Ministerio de Fomento de la entonces llamada República de Venezuela, concedió al ingeniero Luis Caballero Mejías la patente 5176, titulada: «Harina de Masa de Maíz» o «Masa de Maíz Deshidratada», a partir de los experimentos que había realizado para industrializar la producción de la masa de maíz.​ Hasta entonces, esta masa era producida mediante el machacado de granos de maíz en un «pilón», una especie de mortero y mazo, ambos de gran tamaño y hechos de madera y su posterior molido. A este proceso, se le llama pilado.
Al concedérsele la patente, Caballero Mejías registró la empresa La Arepera Compañía Anónima, a través de la cual sería realizada la fabricación y comercialización del nuevo producto. Sin embargo, el invento no logró comercializarse debido a factores políticos y económicos, además de un problema de salud que aquejaba a Caballero Mejías.
Posteriormente, Caballero Mejías pidió a su esposa Patria Pereira Álvarez que buscara al empresario venezolano Lorenzo Mendoza Fleury, propietario junto a su familia de las empresas Cervecería Polar y Remavenca, empresa refinadora de maíz, para que le vendiera la patente por la suma de 275.000 Bolívares de la época. ​Luis Caballero Mejías falleció el 12 de octubre de 1959.
Luego de adquirir la patente, en 1960, la Junta Directiva de las empresas que ahora conforman el conglomerado Empresas Polar aprobó la ampliación de la planta de Remavenca, ubicada en la población de Turmero, estado Aragua para instalar las maquinarias necesarias para la fabricación de harina de maíz precocida. Algo más de un año tardó Remavenca para perfeccionar el procedimiento ideado por Luis Caballero Mejías, hasta conseguir el producto final. Es así que el 10 de diciembre de 1960 fue presentada al mercado venezolano la Harina P.A.N.​ cuyo primer empaque con una figura femenina inspirada en la cantante portuguesa Carmen Miranda, creó el diseñador búlgaro Marko Markoff tal como éste afirmó al periodista Gil Molina en su entrevista para el libro "Identidad Venezuela en 1000 Rostros". ​La sigla de la marca comercial se refería inicialmente a Productos Alimenticios Nacionales, como fue nombrada la empresa de Mendoza Fleury con la que comenzó a incursionar en el negocio de la alimentación. El producto, gracias a una adecuada promoción, se hizo popular hasta tal punto que cuando la patente dejó de ser exclusiva de Productos Alimenticios Nacionales y otras empresas fabricaron harina de maíz precocida, popularmente el producto fue conocido simplemente como «Harina P.A.N.» debido al fenómeno de marca vulgarizada.
Años después, con el surgimiento de Empresas Polar, sus voceros afirmaron que el desarrollo del producto había sido idea del Maestro Cervecero checoslovaco Carlos Roubicek, uno de los primeros empleados de la Cervecería Polar y de Juan Lorenzo Mendoza Quintero, hijo de Lorenzo Mendoza Fleury, ​aprovechando las instalaciones de la refinadora Remavenca y de las hojuelas de maíz que en dicha planta se fabricaban para mejorar el sabor de la cerveza producida por el grupo empresarial. De hecho, Empresas Polar no acredita a Luis Caballero Mejías, por el desarrollo del proceso que sirvió para la producción de harina de maíz.
En su día de lanzamiento fueron vendidos 5.280 kilos del producto. En su primera campaña publicitaria, la empresa utilizó el lema: «Se acabó la piladera», debido a la dificultad que presentaba hacer arepas del modo convencional que implicaba la limpieza, pilado, cocción, molienda y amasado del maíz. La protagonista de la primera campaña realizada para televisión del nuevo producto, fue la actriz de origen yugoslavo, residenciada en Venezuela, América Alonso, sin embargo la primera persona que hizo publicidad en vivo en televisión, fue la hoy fallecida presentadora venezolana Cecilia Martínez.
Mientras estuviese vigente la patente concedida a Luis Caballero Mejías, ninguna otra empresa podía elaborar harina de maíz precocida a menos que Empresas Polar le otorgara el permiso correspondiente. La patente venció en 1974 y por tanto, ya no puede ser vendida. Sin embargo, otras empresas también pudieron implementar el proceso industrial, por lo que surgieron otras marcas como "Harina Juana" (Molinos Nacionales, C.A. MONACA ), "Demasa" (DEMASECA), "Lucharepa" (Alimentos La Lucha) y "Doña Emilia" (Asociación de Productores Rurales del Estado Portuguesa), entre otras.
En 1983 los resultados de la investigación del IVIC sobre las anemias nutricionales, la deficiencia de hierro y cómo la combinación de ciertas vitaminas ayudan a la mejor absorción de hierro condujeron a fortalecer las harinas precocidas en estos nutrientes para asegurar y palear las deficiencias de hierro en la población venezolana. Esos resultados fueron aplicados con gran éxito por Empresas Polar en la Harina PAN lo cual fue replicado por varias de las productoras de ese tipo de harina de maíz en el país. El trabajo liderado por Miguel Layrise es una de las publicaciones del IVIC más citadas internacionalmente.
El 4 de noviembre de 1996, Empresas Polar formalizó en Colombia una alianza estratégica con la empresa Productos del Maíz (Promasa), adquiriendo un paquete de acciones y aumentando el capital de la firma local, manteniéndose la comercialización de las marcas Promasa y Harina P.A.N. en el territorio colombiano.
En el 2002, cambia el empaque de papel a Polipropileno Biorientado. A partir del año siguiente, Empresas Polar lanza bajo su marca registrada una línea de mezclas de harina de maíz integrada por la «Mezcla Extrasuave Blanca», a base de harinas de maíz y arroz y la «Mezcla Integral» con harinas de maíz y avena junto con afrecho de maíz.
A esta línea es añadida en el año 2009, la «Mezcla para freír», consistente en una mezcla de harinas de trigo y de maíz amarillo y blanco.
En noviembre de 2014, se comenzó la producción de la harina en Greenville, Texas, mediante la empresa International Grains & Cereal, LLC bajo licencia de Alimentos Polar International. Inc. filial de Empresas Polar, para surtir a la comunidad hispana de Estados Unidos y también para exportar el producto a diversos mercados.
El 6 de febrero de 2015, el gobierno venezolano emitió la Resolución N° 003-15 dentro del número extraordinario 6170 de la Gaceta Oficial que prohibió la fabricación y comercialización de harinas mejoradas o mezcladas, ante la evidencia de que estas harinas especiales eran producidas en mayor cantidad que la harina básica de maíz rubro sometido a regulación de precios desde hace varios años por formar parte de la canasta básica de alimentos en Venezuela.​ Sin embargo, la SUNDDE, ente regulador de precios de productos y servicios de Venezuela, autorizó nuevamente la producción y venta a precio no regulado, de las harinas mejoradas o mezcladas de maíz mediante la Providencia Administrativa 079/2015 del 6 de noviembre de 2015, medida que continúa vigente.
En la actualidad, el producto es comercializado en diversos puntos del planeta, principalmente en países donde hay grandes comunidades de venezolanos y colombianos, tales como Ecuador, Perú, Argentina, Chile, Panamá, Costa Rica México, Estados Unidos, Canadá, Portugal, España, Francia e Italia, e igualmente también es distribuido en otras naciones donde la harina de maíz precocida es un alimento consumido generalmente como en Guatemala, Kenia y Emiratos Árabes Unidos.
Durante el gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, la Harina P.A.N. es uno de los alimentos que más ha faltado en los supermercados de Venezuela. Según el BCV, la escasez de este producto en 2014 llegó al 25%.​ Desde el 23 de mayo de 2016, este producto tiene un precio regulado por el gobierno venezolano respectivamente, maíz blanco en 190 y maíz amarillo en 177, ambos, expresados en bolívares fuertes.
El 14 de septiembre de 2011, el director por entonces del Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual de la República Bolivariana de Venezuela, José Villalba, informó que la marca "Harina P.A.N." fue vendida por Empresas Polar a la corporación canadiense Deutsche Transnational Trustee Corporation Inc. domiciliada en la ciudad de Charlottetown, Isla del Príncipe Eduardo en Canadá. Esta información, según se reseñó en el extranjero, provocó debates en la sociedad venezolana, que llegaron al terreno político.19​20​ Sin embargo, este cambio ya se había producido en el año 2005.


Aún a finales de la década de  los cincuenta, vivir cerca de un molino era todo un privilegio a la hora de preparar unas ricas arepas. El conocido pan venezolano requería de una preelaboración muy primitiva antes de llegar a las mesas y estómagos de los consumidores.
Los granos de maíz se cocían en las casas y una vez que presentaban un aspecto blanco y humeantes, el insigne interesado debía trasladarse al centro de molienda más cercano, hacer una resignada cola y esperar que se moliera el cereal, el cual era luego recibido en forma de una blanca bola de masa, desde luego colocada en el mismo recipiente en que había sido entregado a los encargados del lugar.
Otro sistema, tan agotador como el anterior, era el de los molinos caseros o manuales, lo que implicaba una dura y adicional faena para las amas de casas.

Ahora los granos de maíz están listos para el proceso de descabezado y molienda

La opción de pilar y moler en la casa también fue una costumbre de algunas familias, tradición que aún se mantiene en algunas regiones del país.

El pilón, que es un tronco de árbol ahuecado

Pilando maíz

Algunos estudiosos del idioma indican que la palabra arepa proviene del vocablo indígena “erepa”, que los Cumanagotos tribu de los Caribes que habitaba la región noreste de Venezuela utilizaron para nombrar el maíz, ingrediente básico en la preparación de este alimento. De acuerdo a otra versión, el vocablo arepa pudiera provenir de “aripo”, especie de plancha levemente curva, fabricada en barro, que utilizaban los indígenas para la cocción de la masa de harina de maíz.

En los registros del Ministerio de Fomento de 1954 se documentó  la primera patente del producto  “La Arepera”,  harina precocida, realizada por el ingeniero venezolano Luis Caballero Mejías:
 “PATENTE N° 5.176 del año 1954 Luis Caballero Mejías, ingeniero mecánico de profesión, inventa la harina precocida, denominada Harina de Masa de Maíz o Masa de Maíz deshidratada, patentada en Venezuela bajo la Ley de Propiedad Industrial y Comercial, ante el Ministerio de Fomento N° 271, mes 7, Registro General 5.176, de fecha 04-06-1954.
Los familiares de Caballero Mejías, guardaron este modelo del primer empaque bajo resguardo, inclusive con la harina precocida de aquella época en buen estado.
A finales de los años 50 factores políticos, económicos y  la delicada salud que aquejaba al ingeniero Caballero Mejías, impidieron el desarrollo de la empresa que tanto deseaba formar este ingeniero venezolano, prestado a la educación. Esto se puede inferir de su comunicación dirigida a la Asamblea General de Accionista, cuando inicia su carta con esta reflexión:
“Cuando traté de fundar una Compañía para explotar la patente de mi propiedad “Masa de maíz deshidratada” los invité a participar en ella de buena fe. Sabía que el negocio era bueno, que la harina era buena y por lo tanto el resultado no podía ser malo”.
Otra de la propuesta gráfica que utilizaron los diseñadores que tuvieron a su cargo promocionar la nueva harina para arepas
Luis Caballero Mejías Paz (Caracas, 12 de diciembre de 1903 – 12 de octubre de 1959) fue un ingeniero y profesor venezolano, dedicado a la investigación y la docencia en Venezuela a mediados del siglo XX, dejando importantes legados en el campo de la investigación. Fue también el creador de la harina de maíz precocida, principal alimento de Venezuela

La historia de Harina PAN según el sitio oficial
En 1941, Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury emprende un negocio dedicado a la producción y comercialización de cerveza en Venezuela. Así nace Cervecería Polar.
La cerveza Polar cambiaría poco después su fórmula, gracias a la inventiva del maestro cervecero Carlos Roubicek. Para adaptar el producto al paladar venezolano, Roubicek la hizo más ligera y refrescante que las cervezas europeas, sustituyendo parte de la cebada malteada por hojuelas de maíz, insumo que en los inicios tenía que ser importado.
Años más tarde, Juan Lorenzo Mendoza Quintero, hijo de Mendoza Fleury, propone instalar una planta procesadora de maíz para sustituir las importaciones. En 1954 se inauguró en Turmero la primera planta de lo que posteriormente se convertiría en Alimentos Polar. Su misión era producir este adjunto para la elaboración de la popular cerveza Polar.
A finales de los cincuenta, el propio Juan Lorenzo Mendoza Quintero y Carlos Roubicek, junto a algunos de sus colaboradores, comprendieron que los venezolanos necesitaban una alternativa que les permitiera elaborar, de modo sencillo y práctico, la masa de maíz necesaria para preparar arepas cotidianamente.
Al aprovechar las instalaciones dedicadas al procesamiento del maíz, idearon un producto que le simplificaría al ama de casa los procesos manuales (limpieza, pilado, cocción y molienda del maíz) y disminuiría los tiempos de preparación de la masa, para así asegurar que las arepas y otras recetas de base de maíz, tuviesen las mismas características de siempre.
El producto también debía llevar un nombre que representara todo lo que significaba la arepa, considerada “el pan del venezolano”. Fue así como se denominó P.A.N., siglas de Productos Alimenticios Nacionales, tal como fue presentada la marca para su registro.
El 10 de diciembre de 1960 fue el lanzamiento de Harina P.A.N. y logró un gran éxito y la plena aceptación por parte del consumidor venezolano.
Hoy en día, Harina P.A.N. se encuentra en más de 25 países, llevando el sabor del maíz a los consumidores de forma fácil y práctica, para la preparación de sus platos favoritos a base de maíz.


Masa Madre de Papa

Ingredientes
  • Patatas peladas: 500 gr
  • Agua: 500 ml
  • Azúcar: 125 gr
  • Harina: 250 gr
Preparación
  1. Cortar las patatas por la mitad. Colocarlas en una olla, cubrirlas con agua y llevar a ebullición a fuego alto.
  2. Bajar el fuego y cocinar hasta que se puedan atravesar fácilmente con un palillo de madera.
  3. Escurrir las patatas en un colador y refrescarlas en un recipiente con agua y hielo. Conservar el líquido de la cocción por separado y dejar que se enfríe.
  4. Triturar las patatas con el azúcar hasta lograr una pasta espesa. Añadir el líquido de cocción, poco a poco, y mezclar, hasta obtener una consistencia de puré de patatas.
  5. Cernir la harina sobre la preparación y mezclar hasta lograr una masa homogénea.
  6. Colocar la masa en un recipiente, tapar con un film transparente y colocar en un lugar cálido y con escasa luz. Dejar fermentar durante tres días sin destapar. La levadura está lista cuando aparezcan pequeñas burbujas en su superficie, y tenga un olor agrio y fuerte.
  7. Guardar la masa madre en la nevera hasta que se vaya a usar. La proporción a usar es 1 parte de levadura de patatas por cada 4 partes de harina; por ejemplo, para 500 gr de harina, usar 125 gr de levadura de patata. La parte que hemos tomado debe lograr una temperatura ambiente antes de incorporarse a una masa. Esta cantidad debe ser reemplazada en el envase por su equivalente proporcional (1 parte de harina y 1 parte de agua) y fermentarse otra vez a temperatura ambiente, hasta que haga burbujas.
  8. Incluso si la masa madre no se utiliza, debe ser mantenida como máximo cada tres días, desechándose y sustituyéndose al menos la mitad. Sin desechar, también podemos añadir 150 gr de harina y 150 ml de agua para mantenerla. Siempre se debe mezclar y fermentar como en los pasos anteriores

sábado, 25 de mayo de 2019

La constancia hace al panadero… y al fermento.


¿Cuánto tiempo puede estar una masa madre sin usarse? Una semana, más tiempo que ese, experimentarlo.

Usar nuestro cultivo de forma constante, potencia la actividad de las levaduras, diluye la acidez generada por las bacterias y es también una especie de selección natural de su microflora, que no sólo aumenta su poder fermentativo, sino que lo hace más predecible y más constante.

Un fermento abandonado por largos períodos de tiempo, perderá parte importante de su comunidad de bichos, y le tomará un buen tiempo recuperarla y establecerla nuevamente. No se repondrá con un par de refrescos y tampoco podríamos reconocer diferencias de comportamiento con pruebas de flotabilidad, ni con el aumento de su volumen. Las señales o cambios visuales son sólo uno de los registros, y no superan nunca el desarrollo de nuestro olfato, y tampoco nos cuentan nada del punto de maduración, de la acidez desarrollada en el ciclo de fermentación, de la acidez acumulada en el backup...

Tal vez no todos tengamos la necesidad de usar el fermento casi a diario, ni de gastar harina haciendo refrescos en vez de pan. Entonces qué hacer? Para mi las claves son: como dije antes, usarlo al menos una vez por semana. Si una semana no se usa, hacer un pequeño refresco que regenere el cultivo. Ejemplo: Suelo guardar 50g de fermento, al que agrego harina 100g y agua 100ml para activarlo y hacer pan. De los 250g uso estos 200g de producto nuevo para la masa y guardo los 50g restantes en la heladera para la próxima vez que amase. Cuando no vaya a usar la mamma, saco sólo 10g y agrego harina 20g y agua 20ml, espero a que se active (pero no tanto) y la guardo en la heladera hasta el siguiente uso.

Segundo, es muy importante mantener fresco el cultivo, que va a ser el pie del siguiente refresco. Yo suelo refrigerarlo antes de que llegue al punto máximo de maduración y si en la heladera tengo más masa madre, la descarto por completo, guardo solamente la que está recién refrescada. Mayor frescura, mayor duración del fermento hasta el siguiente uso.

Bay Biscuit

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 200 gs azúcar
  • 100 cc aceite neutro (yo usé de girasol)
  • 300 gs harina 0000 (de repostería)
  • 1 cucharadita colmada de polvo de hornear
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • ralladura de medio limón
  • pizca de sal

Preparación

  1. Prender el horno. 
  2. Batir los huevos junto con el azúcar hasta que se formen pequeños globitos. Sin dejar de batir incorporar el aceite en forma de hilo. 
  3. Agregar la esencia y la ralladura y mezclar. Mezclar todos los secos y con el mismo batidor mezclar toda la preparación. 
  4. Llevar a un molde de 15 cm por 30 cm enmantecado y enharinado. Hornear en un horno medio, unos 180ºC hasta que se dore apenas la superficie. Si pinchamos debe salir el palillo seco. Esto me demandó una media hora más o menos. 
  5. Retirar , desmoldar y cortar en tiras, las cuales colocamos en una placa y llevamos nuevamente al horno. Debemos cocinarlas en una temperatura mínima hasta que se doren por ambos lados. A mí me llevó unos 50 minutos más o menos. 

miércoles, 22 de mayo de 2019

Masa de Maiz Pilado


El maíz pilado es cualquier maíz al que previamente se le ha quitado el lumen y la cáscara, es el grano de maíz pelado, esto es sin la cáscara.
El nombre de pilado viene del proceso que se utilizaba en las casas para quitarle la cáscara, un método bastante simple que consistía en golpear los granos en un mortero de madera (pilón) con una mano de madera larga (mano de pilón), luego los granos eran ventilados para eliminar la cáscara separada por los golpes.

Granos de maíz amarillo partido y pelado
  1. Lo primero es lavar bien el grano dos o tres veces revolviendo con la mano permitiendo que las impurezas floten (basuritas, granos en mal estado, etc. que vienen normalmente en el paquete), al principio el agua saldrá blancuzca por el almidón suelto que se disuelve y las impurezas flotarán por lo que es muy fácil eliminarlas haciendo derramar el agua por el borde del recipiente antes de cambiar el agua, esto arrastrará las impurezas mientras que el almidón disuelto se irá cuando se cambie el agua de lavado.
  2. A partir de ahora hay dos métodos equivalentes para obtener la masa de maíz pilado.
    • MÉTODO DE PREHIDRATADO DE LOS GRANOS Y COCCIÓN
      Una vez limpio el maíz pilado se poner a hidratar en un bowl por un tiempo de 10 a 12 horas. Al cabo de la hidratación los granos se habrán hinchado.
      Poner a hervir el grano 20 min a 40 min hasta que estén al dente (cuando se puedan romper fácilmente con los dientes al corte), el tiempo dependerá de la dureza del grano, el blanco lleva menos tiempo (con 20-25 min puede ser suficiente) pero el amarillo requiere unos 30-40 min para que esté tierno.
      No se debe pasar de cocción pues la sobrecocción dará como resultado una masa gomosa, por lo que aconsejo hacer una prueba para ajustar el tiempo de cocción de acuerdo al tipo de maíz. Del mismo modo se puede acelerar la cocción en una olla a presión donde con 20 min será suficiente para obtener un "grano al dente". En este estado el almidón del grano tendrá una gelatinización parcial.
      Dejar a enfriar los granos en el líquido a temperatura ambiente antes de proceder a la molienda.
    • MÉTODO DE COCCIÓN E HIDRATADO POSTERIOREn este método se pone el grano lavado a hervir inmediatamente el grano por un tiempo de 20 min a 50 min hasta que esté al dente, en este caso los tiempos de cocción resultarán superiores al método anterior).
      Terminada la cocción se apaga el fuego y se deja la olla tapada a hidratar en el mismo líquido de cocción por 10 a 12 horas, en este caso conviene hacerlo la noche anterior y dejar toda la noche hidratando.
      Al día siguiente se cuelan los granos y se procede a la molienda.
  3. MOLIENDA Y AMASADO: Sea cual fuera el método de cocción (opciones A y B), la molienda debe ser realizada en frío, esto es dejar a enfriar a temperatura ambiente y colar antes de moler.
    Recuerdo a mi abuela usando un mortero de pie para hacer la pasta para las humitas, pero en tiempos modernos para la molienda conviene usar un molino a discos para cocina en virtud de que se obtiene una masa bastante lisa y no granulada, cabe aclarar que los granos debido a la gelatinización parcial no pasan por su propia cuenta (no caen por gravedad y se pegan a las paredes del cilindro) sino que habrá que ayudarlos empujando con una cuchara o un tapón de madera con la forma de la boca de la tolva de alimentación de la máquina para que el sinfin los pueda conducir a los discos.

  4. Una vez obtenida la harina se espolvorea con sal a gusto y se debe proceder a amasar, para ello es conveniente hacerlo en porciones moderadas y no con todo el maíz pues se pondría muy pesado. Si es necesario se puede agregar agua en pequeñas porciones para obtener una masa plástica. 

domingo, 5 de mayo de 2019

Blinis

Los blinis son unas tortitas de origen ruso a base de harina de trigo, leche y levadura, puede comerse bien frita o cocida al horno. Es una de las recetas más típicas rusas, se conoce tambien  en diferentes países aunque con otros nombres, viene a ser la en nuestra cocina el equivalente a la tortita o crepes.
Este tipo de elaboración es muy antiguo, su forma redonda y color dorado representa el Sol, por este motivo era uno de los platos principales de las fiestas paganas. También los daban a las mujeres que acababan de dar a luz y los servían en bodas y funerales. Los blinis estaban presentes en sus vidas desde el comienzo hasta el fin.
Los blinis sirven de base para diferentes elaboraciones tanto saladas como dulces, la receta más conocida es la de acompañarlos con crème fraîche, salmón ahumado y caviar. Aunque admite infinidad de combinaciones, con diferentes pescados ahumados como el arenque, trucha, esturión con mermeladas, compotas, incluso rellenos de frutas. Cómo veis una receta que podemos usar para presentar cualquier aperitivo o una rica merienda.

Ingredientes

  • 150 g de harina
  • 150ml de leche
  • 2 huevos
  • 15gr de levadura fresca (la mitad de levadura si es seca)
  • 100 g de nata fresca o crema agria
  • 1 cucharadita de sal
  • Mantequilla (para engrasar)
Preparacion

  1. Separamos las claras de las yemas y reservamos.
  2. Calentamos le leche un poquito sin que llegue a hervir, una vez caliente añadimos la levadura y removemos bien hasta que quede disuelta. A continuación incorporamos la nata fresca, las yemas, y batimos.
  3. En un bol ponemos la harina y la sal.
  4. Incorporamos lentamente a la harina la mezcla de la leche, batimos hasta conseguir que todo los ingredientes estén bien integrados y quede una masa espesa. Cubrimos con un paño y dejamos reposar a temperatura ambiente durante una hora aproximadamente para que aumente de volumen. Está lista cuando veamos que la superficie está llena de burbujitas.
  5. Montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos a nuestra masa, mezclamos con movimientos envolventes, dejamos reposar nuevamente durante dos horas.
  6. Pasadas las horas de reposo engrasamos la sartén con un poquito de mantequilla y comenzamos a hacer nuestros blinis. Dependiendo de como os gusten tenéis que poner más o menos masa para que salgan con el grosor deseado. Una vez la masa en la sartén tenéis que esperar a que comiencen a salir burbujas en la superficie, una vez las veáis es el momento de dar la vuelta, lo dejáis un minuto, dos aproximadamente y sacais. El fuego no debe estar muy alto, cocinarlas a fuego medio.


Bizcocho de calabaza y nueces

Ingredientes
Para el bizcocho de calabaza y nueces

  • 250g de harina
  • 500g de calabaza
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 2 cucharaditas de canela
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 180g de buttermilk (en las sugerencias te explico como hacerlo si no lo encuentras)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 225g de mantequilla sin sal250g de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 100g de nueces

Para el frosting

  • 250g de azúcar glass
  • 85g de queso tipo crema
  • 50g de mantequilla en pomada
  • 50g de nueces peladas
  • la ralladura de la piel de una naranja

Preparación

  1. Lo primero que tenemos que hacer es asar la calabaza. Ya que vamos a encender el horno aprovechamos y asamos la calabaza entera así podemos aprovechar el resto para cualquier otra elaboración. Solo necesitaremos 500g, una vez asada pesamos y guardamos el resto. Para asar la calabaza simplemente precalentamos el horno a 200º, ponemos la calabaza partida por la mitad en una bandeja (con la piel y semillas) y asamos durante 1 hora aproximadamente, dependerá del tamaño de esta. Vamos pinchando para comprobar si está lista y sacamos una vez lo esté. Retiramos las semillas y la piel (es más fácil así que en crudo) pesamos y reservamos.
  2. En un bol mezclamos la harina con las especias, la sal, las nueces troceadas y la levadura.
  3. En otro bol ponemos la mantequilla en pomada y el azúcar, batimos hasta tener una mezcla esponjosa.
  4. Una vez lista vamos incorporando los huevos de uno en uno, batiendo hasta integrarlos en la masa.
  5. Con ayuda de un tenedor aplastamos la calabaza para dejarla tipo puré, no pasa nada si queda algún trozo más grande, no queremos triturarla, solo hacerla un puré. La mezclamos con la buttermilk (abajo te explico como hacerlo si no lo encuentras) removemos hasta tenerlo todo integrado.
  6. Es el momento de mezclarlo todo, incorporamos la mezcla de la calabaza con la de la mantequilla y azúcar. Una vez que está todo mezclado añadimos la mezcla de la harina y amasamos con un procesador de alimentos hasta conseguir una masa homogénea.
  7. Engrasamos un molde desmoldable (24cm) y rellenamos con la masa. Puedes usar un molde más pequeño si quieres que tu bizcocho quede más alto. Ten en cuenta que el tiempo tambien puede variar.
  8. Horneamos durante unos 45 minutos más o menos. Lo que digo siempre, el tiempo depende del horno, pinchamos con una aguja hasta comprobar que esta salga seca. Debes tener en cuenta que este bizcocho es húmedo no lo hagas demasiado.
  9. Mientras se hornea nuestro bizcocho de calabaza y nueces y la casa se perfuma de manera natural, comenzamos a elaborar el frosting. Para ello ponemos la mantequilla en pomada en un procesador de alimentos y batimos, añadimos el azúcar glass tamizada y por último el queso junto con la ralladura de una naranja o mandarina. Batimos todo unos minutos hasta que nuestro frosting esté listo. Metemos en el frigo para conservarlo hasta que esté el bizcocho.
  10. Una vez listo nuestro bizcocho dejamos que se enfríe sobre una rejilla.
  11. Extendemos el frosting con una espátula por encima del bizcocho y decoramos con las nueces peladas.

Sugerencias

  • Si no encuentras el suero de leche o buttermilk, solo tendrás que mezclar 230ml de leche y 20ml de zumo de limón, remover y dejar reposar unos 10 minutos. El resultado es tu buttermilk o suero de leche, tiene la apariencia de leche cortada, no hace falta que lo cueles, simplemente remueve y estará listo.
  • Para el frosting puedes variar la ralladura de naranja por la de limón, o suprimirlo si quieres y poner vainilla, pero te aconsejo que no lo hagas ya que el cítrico le da un sabor especial.

sábado, 4 de mayo de 2019

Bizcocho de aceite de oliva y brevas

Ingredientes

  • 200gr de harina
  • 125gr de almendra molida
  • 250gr de azúcar
  • 1 cucharada de levadura en polvo
  • 3 huevos
  • Ralladura piel de una naranja
  • 125ml de aceite de oliva virgen extra
  • 100ml de leche
  • 500gr de brevas
  • Miel

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 180º.
  2. Mezclamos en un bol la harina tamizada, la almendra molida y la levadura. Reservamos.
  3. Con ayuda de un procesador de alimentos o con unas varillas eléctricas batimos el huevo y el azúcar hasta conseguir una crema espumosa. Añadimos a esta la ralladura de la naranja, el aceite de oliva y la leche y batimos hasta que esté todo perfectamente  mezclado.
  4. A continuación toca unir las dos mezclas, la inicial de la harina y la de los líquidos. Con ayuda de unas barillas mezclamos hasta integrar todos los ingredientes, troceamos dos o tres brevas y las añadimos a la preparación, el tamaño de estas será al gusto dependiendo de como queramos encontrarnos los trocitos dentro.
  5. Engrasamos con una poquita mantequilla el molde y forramos con papel vegetal (así será más fácil a la hora de desmoldar) introducimos nuestra masa y horneamos
  6. durante 45-50 minutos a una temperatura de 180º, el tiempo podrá variar dependiendo de nuestro horno. Antes de sacar nos aseguramos que esté bien hecho pinchando con una aguja el interior y que salga seca.
  7. Una vez hecho, esperamos a que enfríe, desmoldamos ayudándonos del papel vegetal y decoramos con las brevas troceadas en cuartos que dispondremos por toda la superficie de nuestro bizcocho y regaremos con un buen chorreón de miel.

viernes, 3 de mayo de 2019

Tarta de peras

Ingredientes
Para la base de la tarta

  • 150gr de Harina
  • 30 gr. de azúcar
  • Una pizca de sal
  • 125gr. de mantequilla fría
  • 30 ml. de agua helada

Para las peras en almíbar

  • 200ml de agua
  • 150gr. de azúcar
  • 1 palo de canela
  • 5-6 peras ercolina

Para el relleno de la tarta

  • 100gr. de almendra molida
  • 115 gr. de azúcar glass
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • 2 huevos

Preparación

  1. Lo primero que haremos será preparar las peras en almíbar. Para ello ponemos en un cazo el agua junto con el azúcar y la canela a calentar, cuando comience a hervir añadimos las peras, bajamos a fuego medio y dejamos hervir durante 25-30 minutos. Si vamos a hacer la tarta seguidamente sacamos las peras y ponemos a escurrir sobre una rejilla. Yo las dejé un día guardadas en un bote junto con el almíbar para que tomaran más el sabor, pero si no lo hacéis no pasa nada, estará igual de rica.
  2. Preparamos la base de la tarta, para ello mezclamos la harina, el azúcar, la pizca de sal y la mantequilla fría cortada en dados. Una vez tengamos todo bien integrado incorporamos el agua poco a poco hasta tener una masa homogénea. Esta masa no debemos trabajarla demasiado, simplemente hacemos una bola con ella envolvemos en film transparente y metemos en el frigorífico durante 30 minutos.
  3. Pasado este tiempo la masa estará lista para trabajarla, estiraremos con ayuda de un rodillo, añadiremos una poquita de harina sobre la superficie de trabajo, porque seguro que la necesitaremos y daremos la forma de nuestro molde. Yo he usado un molde desmoldable redondo de 22cm pero igualmente en uno alargado quedará genial. Engrasamos ante de poner la base sobre el molde y acoplaremos bien la masa en este. Reservamos.
  4. Precalentamos el horno a 180º.
  5. Ahora toca el relleno, para ello en un bowl mezclaremos la almendra molida, el azúcar, la esencia de vainilla y los huevos. Con ayuda de una cuchara de palo o un procesador de alimentos mezclamos hasta conseguir que todos los ingredientes estén bien integrados y sin grumos. Colocamos el relleno sobre nuestra base de tarta. Un consejo, no rellenes hasta arriba, puesto que ahora tocar colocar las peras encima y estas pueden hacer que se desborde el relleno.
  6. Colocamos nuestras peras bien escurridas de la manera que más nos guste sobre la tarta. Para facilitar que se asentarán bien corte un poco la base para dejarlas rectas, no las descorazoné, pero si prefieres hacerlo no hay problema incluso las puedes presentar cortadas por la mitad para facilitar al comensal su degustación.
  7. Horneamos a 180º durante 30-40 minutos o hasta que veas que está doradita, si quieres puedes darle al final unos minutos de grill para que se dore un poquito más.
  8. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla, desmoldamos y servimos.
  9. Puedes decorarla por encima con azúcar glass o incluso añadirle un poquito del almíbar de las peras.