martes, 23 de abril de 2019

Tarta de Manzana (Apple Pie)



Ingredientes
Para la masa exterior
  • 500 g de harina.
  • 250 g de mantequilla cortada en pequeños cubos, justo al salir de frigo.
  • 50 g de azúcar glas.
  • 1 cucharilla de sal fina.
  • 1 cuchara sopera de vinagre de sidra.
  • 7 cucharas soperas de agua fría.
Para el interior
  • 4 o 5 manzanas Granny Smith o simplente verdes. Siempre peladas y cortadas en trocitos.
  • 1 cuchara sopera de canela molida
  • 100 g  Azúcar moreno Americano
  • 1 cucharilla de extracto de vainilla
  • 50 g de mantequilla
  • 3 cucharas soperas de harina de maíz
  • 2 cucharadas de zumo de limón
Preparación
  1. Masa exterior: Idealmente con un robot de cocina, sino con un tenedor, mezcla el harina, el azúcar glace y la sal fina y la mantequilla.
  2. Añade enseguida el agua fría y el vinagre y vuelve mezclar, con la mano, hasta que obtengas una masa homogénea.
  3. Divide la masa en dos bolas de la misma talla, embálalas con plástico de cocina y dejar reposar en el frigo durante una hora bien larga.
  4. Antes de comenzar la etapa siguiente, saca las bolas de masa del frigo, para que no queden muy duras antes de cocinarlas.
  5. Preparación del relleno: Pre-calienta el horno a 180°C
  6. Mezcla los trocitos de manzana con el azúcar moreno, la canela y la vainilla
  7. Mezcla el harina de maíz con el zumo de limón
  8. Dentro de una sartén caliente a fuego medio, funde la mantequilla hasta que comience a derretirse. Después añade la mezcla de trocitos de manzana y mezcla ambas cosas hasta que la manzana quede bien doradita.
  9. Añade enseguida la mezcla de harina de maíz y zumo de limón con manzana y remueve con durante 5 minutos.
  10. Una vez hecho esto, sácala mezcla del fuego.

miércoles, 10 de abril de 2019

Pan (sin amasar) de Calabaza y Nueces

Ingredientes

  • 500 g de harina panificable
  • 200 g de calabaza asada y hecha puré
  • 160 - 180 g agua
  • 10 g sal
  • 5 g levadura de panadería (2 g si usas de la seca)
  • 150 g nueces peladas
  • 1/4 cucharada de postre de cardamomo molido (1,25 ml) 

Preparación

  1. Pelar y cortar la calabaza en cubos de unos 3 cm de lado; asar unos 40 minutos a 180-200º C, hasta que esté bien tierna y haya perdido bastante agua. Dejar que se enfríe hasta temperatura ambiente.
  2. Mezclar todos los ingredientes menos las nueces. No añadir todo el agua de una vez, sino solo la cantidad menor, ajustando si la masa queda muy seca. Queremos una masa un poco pegajosa, pero que conserve su forma, no muy líquida. Dejar reposar 15 minutos.
  3. Plegarla sobre sí misma dos veces (como quien pliega un tríptico, primero en un sentido y luego en el otro; tal y como aprendimos en la UBM). Reposar otros 15 minutos. Hacer esta secuencia de pliegue y reposo un total de 4 veces, separadas de 15 minutos. Es decir, 1 hora en total. Tras estos 4 intervalos de pliegue, daremos la masa por amasada.
  4. Incorporar las nueces peladas a la masa; para ello, aplanar la masa hasta formar un rectángulo, colocar las nueces encima y apretar bien para que se adhieran. Ahora, cortar una mitad de la masa y ponerla encima de la otra mitad, repetir esta operación hasta tener una lasaña de muchas capas (así las nueces estarán homogéneamente repartidas). Meter la masa en un bol con tapa y meterla en la nevera. 
  5. Al día siguiente (da igual por la mañana que por la tarde), sacar la masa de la nevera y formar: hacer una bola bien apretada y con forma regular y dejarla reposar sobre una hoja de papel de hornear. (Opcionalmente, se puede hacer un barrote; para ello, estirar hasta formar un rectángulo y enrollarlo bien prieto, dejándolo reposar sobre una tela enharinada, con la parte 'sellada' hacia abajo).
  6. Al cabo de unas 2 - 3 horas, cuando la masa haya crecido notablemente, calentar el horno a todo lo que dé, disponiendo dentro una bandeja metálica donde irá el pan (a media altura) y otra bandeja metálica (sobre la base del horno) que llenaremos de agua y nos servirá para crear vapor y que el pan crezca bien.
  7. Cuando el horno esté caliente, cortamos el pan para que adquiera la forma de calabaza (puedes espolvorear un poco de harina antes de cortar, crearás un efecto más dramático). Con un aro redondo de cortar galletas, de unos 4 cm de diámetro, apretamos en el centro de la pieza hacia abajo, hasta llegar al fondo. Con un cuchillo muy afilado (si no tienes un cutter, mejor uno de sierra), hacer 8 cortes que vayan de abajo a arriba de la pieza, dispuestos regularmente a lo largo del diámetro del pan . Estos cortes no han de ser muy profundos, solo marcar el corte. (Para el barrote, hacer un único corte longitudinal en la parte superior).
  8. Con la ayuda de una tabla o bandeja, deslizar la hoja (con el pan encima) sobre la bandeja del horno que estará ya caliente. Verter un gran vaso de agua caliente en la bandeja inferior (cuidado que saldrá vapor), cerrar la puerta y apagar el horno por completo. Tras 15 minutos, retirar la bandeja con el agua y volver a encender el horno, a 200º C, calor arriba y abajo (si tienes horno de ventilador, 170-180º C). Cocer otros 30 - 40 minutos (45 -55 en total), dependiendo de tu horno, tu gusto por la corteza o la humedad del sitio en el que vivas.
  9. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Es importante dejar que el pan se enfríe antes de comerlo.

Notas
*Ni floja ni fuerte. Si no la encuentras; mezcla a mitades floja y fuerte.

Marraquetas

Ingredientes:

  • 3 1/2 taza de harina sin polvos de hornear
  • 3 1/2 tazas de harina de pan (tiene que ser harina de pan, el mayor contenido de proteína genera más glutén)
  • 1 cucharadita de azúcar rubia
  • 2 2/3 taza de agua fría
  • 1 1/2 cucharadita de levadura instantanea
  • 2 1/2 cucharaditas de sal
  • spray de aceite vegetal

Preparación:

  1. Combinar las harinas, sal, azúcar rubia y levadura en el bol de la mezcladora o máquina de hacer pan o amasadora. Agregar el agua y mezclar hasta que se forme una bola. Volcar sobre un mesón enharinado y amasar vigorosamente por 10 minutos. Poner en un bol limpio, rociar con aceite vegetal y cubrir el bol con plástico de cocina y dejar leudar por 30 minutos. Amasar suavemente, formar una bola y dejar reposar 90 minutos mas en el bol o hasta que doble su tamaño.
  2. Dividir la masa en 6 partes iguales y darles forma. Rociarlas ligeramente con spray de aceite vegetal, meterlas en una gran bolsa Ziploc y dejarlas reposar 30 minutos.
  3. Preparar 2 latas de hornear, cubrir con parchment paper, rociar con aceite vegetal y cubrir con semola o cornmeal.
  4. Formar las marraquetas: Hacer una bola y estirarla muy suavemente con la mano, tratando de darle una forma oblonga. Con una varilla de madera o metal (el mango de una cuchara de palo sirve, por ejemplo) hacer una cruz. Lo que hago es apoyar la varilla sobre la masa y presionar suave pero firmemente hacia abajo desde ambos extremos para dividir la masa en dos. Luego giro la varilla 90º y hago lo mismo. Cuando termino tengo algo con la forma clásica de dos marraquetas pegadas por el medio. Luego rociar nuevamente con el spray de aceite vegetal y ponerlas en las latas preparadas, meterlas en la bolsa plástica y dejarlas crecer por 15 minutos. Poner las latas en el refrigerador toda la noche.
  5. Al día siguiente sacarlas del refrigerador deben haber crecido entre 50-75 % sobre su tamaño original, dejarlas reposar 1 hora a temperatura ambiente. Sacar la bolsa 15 minutos antes de meterlas al horno.
  6. Calentar el horno a 475F o 245C con la piedra de pizza adentro. Poner una budinera vacía en el piso del horno. Poner 1 taza de agua caliente en la budinera. Poner las marraquetas en el horno sobre la piedra, dejando el parchment paper. Rociarlas las marraquetas y las paredes del horno con agua ligeramente. Repetir 2 minutos después. Y luego 1 minuto después. Disminuir la temperatura del horno a 450F o230C.
  7. Hornear por 10 minutos, rotar el pan el frente atrás. Seguir horneando 10 minutos más o hasta que esten bien doradas. Apagar el horno y dejarlas adentro por 5-10 minutos, hasta que se vean oscuras y parezca que no aguantan ni un minuto más en el horno.
  8. Sacar y dejar reposar en una rejilla por al menos 30 minutos. Comer!

miércoles, 3 de abril de 2019

Pastelitos de dulce de membrillo

Estos pastelitos están elaborados con masa crujiente y hojaldrada, también se pueden comprar las tapas para pastelitos pero no es lo mismo.

Ingredientes
  • Harina, 500 g
  • Manteca, 150 g para la masa base y unos 150 g más para untar la masa.
  • Sal, una pizca
  • Dulce de membrillo, ½ k
  • Grasa o aceite para freir, cantidad necesaria
  • Azúcar, 400 g
Preparación
De los pastelitos de dulce de membrillo
  1. Colocar la harina con la sal en forma de corona, la manteca cortada en el centro e ir tomando la masa.
  2. Agregar de a poco agua (más o menos una taza) hasta obtener una masa lisa.
  3. Dejar descansar 20 minutos.
  4. Estirar la masa hasta que tenga el espesor de 1 centímetro.
  5. Untar con 50 g de manteca derretida, espolvorear con harina y doblar en tres.
  6. Estirar nuevamente la masa para pastelitos.
  7. Volver a untar con otros 50 g de manteca, espolvorear con harina y volver a doblar en tres.
  8. Dejar reposar en la heladera por 30 minutos.
  9. Estirar la masa hasta que quede de unos 3 mm de espesor y cortar cuadrados de 8 cm.
  10. Colocar dulce de membrillo en el centro de cada cuadrado.
  11. Pintar con agua alrededor del dulce de membrillo
  12. Cubrir con otro cuadrado de masa con las puntas superpuestas.
  13. Pellizcar de abajo la masa, presionando en los bordes para cerrar los pastelitos.
  14. Freir con abundante aceite o grasa que deberá estar tibia al momento de poner los pastelitos y luego caliente para que se doren., bañarlos frecuentemente con el aceite o grasa..
Del almíbar
  1. Poner en una cacerola el azúcar.
  2. Cubrir el azúcar con agua.
  3. Hacer hervir unos minutos hasta que el almíbar apenas tome color.
  4. Pasar los pastelitos por el almíbar.
  5. Retirar y servir.


Tortas Negras

Ingredientes:

  • Harina 1kg.
  • Sal 20 gr.
  • Azúcar 150 gr.
  • Manteca 200 gr.
  • Ralladura de la piel de 1 limón
  • Huevos 2
  • Agua 300 cm3.
  • Leche 100cm3.
  • Levadura 50 gr. (un cubito)
  • Harina c/n
  • Azúcar negra c/n

Preparación:

  1. Colocar la harina y la sal en la mesa formando una corona. Agregar el azúcar.
  2. Agregar la manteca y la rayadura de limón.
  3. Incorporar los huevos, el agua y la leche.
  4. Incorporar la levadura desgranándola.
  5. Unir todos los ingredientes del centro con la harina y formar una masa lisa.
  6. Hacer un bollo, meterlo en un bol con harina y dejarlo levar en un lugar sin corriente de aire hasta que duplique su volumen (más o menos).
  7. Volcar sobre una mesa enharinada, desgacificar y estirar con palo de amasar hasta 2 cm. de espesor.
  8. Cortar con cortante los circulos.
  9. Ponerlos bien pegados uno del otro en una placa rectangular enharinada.
  10. Espolvorear harina para que quede en los bordes sin cubrir de las tortitas y no pueda caer azucar negra ahi y quemarse cuando se cocinan.
  11. Pincelarlas con agua para sacarles el exedente de harina.
  12. Cubrirlas con la mezcla de azucar negra.
  13. Llevarlas a horno moderado por 20 minutos.

Mezcla de azúcar:

  • En un bol colocar el azúcar negra, la cantidad que crea necesaria, harina (un puñado con la mano) y un chorro de agua. Mezclarlo todo, si queda con mucha agua agregar harina o azúcar, asi hasta que quede ni muy liquido ni muy seco.


Facturas: Masa Basica para facturas de manteca y armado de algunas variedades

Ingredientes
Empaste 
  • Harina 000 50 grs. 
  • Manteca 250 grs. 
Masa
  • Harina 000 500 grs 
  • Azúcar 40 grs. 
  • Sal 10 grs. 
  • Huevo 1 
  • Levadura 30 grs.
  • Agua 200 cm3. 
Preparacion 
  1. Pasamos la harina con la sal por el cernidor.
  2. Disolvemos el azúcar con la levadura en el agua. Agregamos el huevo y unimos bien. Amasar.
  3. Preparar el empaste: Mezclar a punto pomada la harina y la manteca.
  4. Estirar la masa y colocar el empaste en el centro. Envolver bien cerrando las puntas. Colocar en placa enharinada y llevar a la heladera durante 30min. Retirar . colocar en la mesa, golpear con palote y estirar. Hacer tres vueltas (doble-simple), y reservar. Entre vuelta y vuelta descansar en la heladera 20min.

  • Otra forma de plegar: Haz 3 vueltas simples dejando descansar 30 minutos (en la nevera tapada) entre cada una de ellas.




  1. Estira la masa hasta formar un rectángulo y corta por la mitad. Posteriormente corta:
    • Triángulos para hacer croissant o medialunas. Estira la base de cada triángulo y enrolla mientras estiras el único extremo de manera suave y cuando hayas finalizado junta las puntas para el croissant.
    • Para hacer moños corta rectángulos de igual tamaño y coloca en un solo lado una cucharadita de dulce de leche o dulce de membrillo y procede a doblar el medio haciendo un giro. Después, coloca una cucharadita de crema pastelera del otro lado.
    • Si quieres hacer molinos simplemente deberás cortar cuadrados y cortar los extremos de manera diagonal, es decir, desde las puntas hacia adentro pero sin llegar al centro, dado que allí deberás colocar una cucharadita de mermelada durazno. Próximamente lleva uno de los extremos de los cortes hacia el centro, de manera que queden cuatro en el centro encimados y cuatro por fuera formando un molino.
    • Para hacer vigilantes, haz el mismo procedimiento que para el croissant o medialuna sin llegar a juntar las puntas. De esa forma te quedará un “palito” en el que deberás rociar un poquito de agua y espolvorear azúcar y si lo deseas alternar en el centro franjas de membrillo y crema pastelera.
  2. Deja levar las facturas durante aproximadamente 15-20 minutos y pincela con una mezcla de yema de huevo y leche. 
  3. Lleva a horno moderado (180º C-200ºC) sobre una bandeja cubierta con papel mantequilla durante 20-25 minutos. 
  4. Una vez listas se retiran y se dejan enfriar a temperatura ambiente. 

jueves, 21 de marzo de 2019

Pan con castañas, calabaza e higos gomeros secos

Ingredientes
  • 300 g harina de espelta integral
  • 300 g harina de fuerza 
  • 30 g harina de centeno integral
  • 350 g de agua 
  • 120 g de masa madre 100% hidratación 
  • 15 g de sal marina 
  • 1 cucharadita (15 g) de miel ecológica 
  • 240 g calabaza al vapor 
  • 230 g castañas guisadas y peladas
  • 180 g higos gomeros secos 
Preparación
  1. Alimentar la masa madre y esperar que esté burbujeante y haya ganado volumen. Amasar 120 g con las harinas, el agua y la miel y dejar reposar 40 minutos a temperatura ambiente (autolisis). Añadir la calabaza pasada al minipimer con las castañas, la sal y amasar delicadamente durante un minuto.
  2. Dejar reposar en un contenedor tapado durante 20 minutos y amasar nuevamente unos 10-15 segundos en el poyo (encimera) mojado con agua; repetir esta operación 3 veces. Dejar reposar la masa en un contenedor tapado durante 30 minutos a temperatura ambiente y hacer una laminación en el poyo mojado con agua, añadiendo los higos troceados. A continuación, dar 2 pliegues cada 20 minutos. 
  3. Dejar fermentar a temperatura ambiente en un contenedor tapado y engrasado con aceite de oliva durante 2 horas y preformar la hogaza en el poyo enharinado; dejar reposar 25 minutos cubriendo con el mismo contenedor y formar la hogaza, tirando ligeramente la masa y cerrándola sobre si misma como si se tratara de los pétalos de una flor. Colocar en un bannetón enharinado con la “cara pétalos” hacia arriba y dejar fermentar 8 horas en la nevera para luego pasar el bannetón al congelador durante 1 horita. 
  4. Llevar el hornillo a 240ºC con una plancha (asador) de hierro fundido en el soporte triangular y sobre ella una bandeja de aluminio y una fuente de cristal (pyrex) ovalada con tapadera. Colocar la masa sobre una hoja de papel de hornear reciclable con la “cara pétalos” hacia abajo y hacerle unos cortes (greñas). Colocar el papel con la hogaza en el pyrex, tapar y hornear durante 25 minutos (200/220ºC). Quitar la tapadera del pyrex y seguir otros 35 minutos con los orificios cerrados (manteniendo la temperatura alrededor de 200ºC); luego abrir los orificios durante unos 20 minutos y terminar la cocción durante otros 25 minutos con la campana entreabierta (llevando la temperatura a 140ºC). 

martes, 26 de febrero de 2019

Beghrir

El Beghrir (Baghrir o Rghayif) es un crêpe típico de la cocina magrebí. En Melilla recibe el nombre de jeringo
El Begrhrir posee una masa simple elaborada con harina de trigo, huevos, agua caliente y sal y levadura. Suele elaborarse en dos etapas, en la primera se deja crecer la masa por el efecto de la levadura. En la segunda se calienta las porciones de masa en una pequeña sartén. Suelen elaborarse con un radio de doce centímetros.
Una de las características del Baghir es que su masa es esponjosa y su superficie tiene diversas cavidades de varios milímetros de tamaño por un lado.
También se suelen hacer con sémola fina o mezcla de esta con harina.

Ingredientes:
  • 1 taza de harina tamizada.
  • media taza de sémola de trigo duro, tamizada.( la sémola a de ser fina ).
  • Una cucharadita de sal.
  • Media cucharadita de levadura fresca para pan.
  • Agua tibia (no muy caliente porque sino la masa se convierte en chicle , la cantidad depende de cuanta harina estemos usando ).
Preparacion:
  1. En un bol vertemos la taza de harina, la taza de sémola de trigo. una cucharadita de sal y la media cucharadita de levadura de pan.
  2. Vamos añadiendo el agua tibia hasta que se nos vuelva la masa liquida. 
  3. Removemos un poco con las manos, pero no demasiado, esta masa no se tiene que trabajar mucho , porque sino se nos quedara elástica y lo que queremos es que se nos quede liquida. Metemos en una batidora, y batimos hasta que desaparezcan los grumos, ( no dejar muchos tiempo batiendo ).
  4. Vertemos de nuevo al bol. 
  5. Y con un paño lo tapamos, y lo dejamos en un lugar cálido, reposando hasta que aumente su volumen. El tiempo de espera varía bastante, depende de cuanta levadura le hayamos echado, la temperatura del lugar etc. Echar un vistazo para que no se nos suba mucho y entonces no podremos controlar la masa en sartén.
  6. Una vez que ya tengamos la masa aumentada,limpiamos con un papel de cocina y  calentamos una sartén antihaderente, sin aceite. Y con un cucharon vamos vertiendo una pequeña cantidad de la masa en la sartén.
  7. Ira haciendo pequeños ojitos, y cuando los haya hecho todos, lo quitamos en un plato y para verter el siguiente cucharón, antes mojamos la sartén con agua fría y volvemos a limpiar, y así por cada cucharón de masa nuevo. También se puede mojar solo por la parte del sartén que da al fuego. Esto sirve para evitar que se pegue.
  8. Repetir el proceso, hasta acabar la masa.



lunes, 18 de febrero de 2019

Pizza Beridde o pizza dulce romana-judía (Pizza ebraica o Pizza judía)


Se trata de un dulce que contiene frutos secos y frutas confitadas, y es tradicional de la gastronomía judía romana, de la que se puede disfrutar accediendo al gueto judío de Roma que se encuentra en el rione Sant’Angelo.
Almendras, piñones, uvas pasas, variedad de frutas confitadas, vino marsala, harina, aceite, azúcar, huevo… estos parecen ser los ingredientes principales de la pizza ebraica, pero como siempre, cada pastelero tiene su secreto y la receta original de esta especialidad judío-romana.


Ingredientes

  • ¾ taza de aceite de oliva virgen extra
  • 1 clara de huevo
  • 4¼ tazas de harina para todo uso
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 taza de azúcar
  • ¾ taza de pasas oscuras empapadas en 1 taza de vino dulce durante 10 minutos (también puede usar jugo de uva morado)
  • 1 taza de almendras enteras, con pieles.
  • ½ taza de albaricoques secos, picados
  • 1/2 taza de piñones
  • ¼ taza de arándanos secos, picados
  • ½ taza de pasas doradas
Preparación
  1. Precaliente el horno a 400 grados. 
  2. Cubra una bandeja de jellyroll con papel pergamino o una estera de silicona para hornear. Dejar de lado. 
  3. Coloque el aceite de oliva, la clara de huevo, la harina, la sal y el azúcar en un tazón grande y mezcle. 
  4. La mezcla se parecerá a migas muy secas. 
  5. Agregue las pasas y el vino y mezcle con una cuchara de madera o sus manos. 
  6. Agregue las almendras, los albaricoques, los piñones, los arándanos y las pasas doradas y mezcle con sus manos hasta que se combinen. 
  7. Colóquelo en la bandeja para galletas preparada y forme un óvalo grande o un rectángulo, casi del tamaño de la bandeja para galletas. Poner la parte superior hacia abajo. 
  8. Hornee por 30 a 35 minutos, o hasta que se doren. 
  9. Dejar enfriar. Para comer, romper en pedazos. Almacene a temperatura ambiente por hasta 5 días, si dura tanto tiempo.


Ingredientes

  • 70 g de harina de almendra
  • 220 g de harina 00
  • 80 g de azúcar
  • 100 g de aceite de semilla (maní o girasol)
  • 50-70 g de vino blanco
  • pasas, previamente remojadas
  • piñones tostados
  • almendras tostadas
  • cubos de limón confitado (u otra fruta confitada)

Procedimiento

  1. Precaliente el horno a la temperatura más alta que pueda alcanzar.
  2. Muela las almendras para obtener una harina de almendra fina (la mía no era lo suficientemente fina, por lo tanto, la superficie de mis galletas en la imagen parece un poco áspera) o compre ya preparada, luego agregue la harina y el azúcar.
  3. Agregue el aceite a las harinas (algunos dicen que debería estar tibio, pero no creo que esto haga una diferencia) y amasar a mano, agregando gradualmente la fruta seca y la fruta confitada.
  4. Ajustar la consistencia de la masa con el vino blanco; Usted quiere obtener un pastel de masa dulce húmedo pero no demasiado pegajoso.
  5. Prepare una bandeja para hornear desechable (aproximadamente 20 × 25 cm, una bandeja pequeña del tamaño de una lasaña, para que quede transparente) y presione la masa en su interior o, si lo prefiere, alinee una bandeja para goteo y extienda la masa dividida en dos rollos prensados, a medida que Quisiera preparar cantucci .
  6. Cocine la mantequilla en un horno muy caliente hasta que esté bien cocida en la superficie y en la parte inferior, pero suave por dentro. Para lograr un resultado más similar al original, puede completar el tiempo de cocción con unos pocos minutos en la parrilla, permitiendo que la superficie del postre esté bien hecha.





lunes, 11 de febrero de 2019

Bliní

Son unas tortitas finas (especie de crêpes) de origen principalmente eslavo a base de harina, huevos, leche y levadura que pueden comerse cocidas en el horno o frita, con o sin relleno alguno. Es muy común en la cocina eslava (rusa, ucraniana, bielorrusa o polaca).
Los Blini son la parte imprescindible en la fiesta-carnaval de primavera Máslenitsa uno de los más divertidos y coloridos festivales folclóricos. Los blinis se sirven con mantequilla, smetána (nata agria), mermelada, miel, caviar rojo y negro o con distintos rellenos, de carne, pollo, jamón dulce, queso, patata, setas, requesón (dulce), manzana, fresa, o mezclas de varios ingredientes.
Existen más de 100 recetas de bliní y cada mujer tiene la suya propia. Se elaboran con harina de trigo, avena o sarraceno, con levadura o sin, a base de leche o agua.

Ingredientes

  • 500 ml de leche; 
  • 3 huevos; 
  • 300 gramos de harina de trigo; 
  • 1-2 cucharadas de azúcar; 
  • 1 cucharadita de sal; 
  • una pizca de vanilla 
  • 3 cucharas de aceite vegetal; 
  • la mantequilla para engrasar bliní terminados.

Preparación

  1. En un bol batir los huevos con azúcar, luego añadir sal, vainilla y aceite. 
  2. Después añadir mezclando la harina y dejar reposar unos 15 minutos. 
  3. A continuación calentar bien la sartén y untarla con una capa fina de aceite. 
  4. Freír bliní en un fuego mediano en ambas caras hasta un color dorado. 
  5. Para terminar se engrasan con mantequilla cada uno.

sábado, 9 de febrero de 2019

Kulitsch

El Kulitsch (en ruso: кулич) es una torta de pan de Pascua, tradicional de la iglesia ortodoxa rusa y de la época de los zares.
Se trata de un pan preparado con masa dulce fermentada, mantequilla, yema de huevo, almendras trituradas y pasas sultanas maceradas en brandy y licor de almendras. Es un postre muy tradicional en Rusia y un símbolo del monte Gólgota, donde, según los evangelios, Jesucristo fue crucificado.
Los creyentes rusos, preparan el Kulitsch el Viernes Santo, o también el sábado para que el sacerdote pueda bendecirlo antes de la noche del Domingo de Pascua. Se corta el domingo por la mañana temprano, y se consume tras la misa de Resurrección hasta que finaliza la Cuaresma.
El Kulitch se hornea durante 30 minutos. Tras su reposo, se divide la masa en piezas de 0,450 kg., que se colocan en moldes redondos de unos 14 cm de diámetro. Una vez enfriado, se decora con pasas sultanas y almendras. Finalmente se escribe con azúcar glasé coloreado las letras XB (Христос воскресе, Cristo ha resucitado).
Además de kulich, el huevo es el principal símbolo del Domingo de Pascua, ya que de él nace una nueva criatura. El huevo pintado de rojo se llama kráshenka y significa un renacimiento con la sangre de Cristo, pintado con los dibujos se llama pisánka.

Ingredientes
Masa

  • 100 gramos de levadura; 
  • 1 litro de leche hervido; 
  • 200 gramos de mantequilla; 
  • 2-3 tazas de azúcar (dependiendo de gusto); 
  • 10 huevos; media taza de aceite vegetal y 
  • 1 kilo de harina blanca, 
  • 100gramos de vodka; 
  • pasas de uva, 
  • cáscara de limón confitada o naranja seca al gusto.

Crema

  • 2 claras, 
  • 1.5 tazas de azúcar, 
  • adornos de repostería.

Preparación

  1. A la hora de preparar la masa hay que recordar que es muy delicada y para su éxito se necesita una temperatura constante sin ningún cambio a lo largo de su elaboración. Se mezclan todos los ingredientes (para que masa se levante bien hay que golpearla durante unos 20 minutos). 
  2. Luego se pone en un sitio calido para su fermentación durante mínimo 6 horas. 
  3. A continuación, añadir mezclando con mucho cuidado 100 gramos de vodka, pasas y cáscara de limón confitada. 
  4. El horno, antes de meter el kuíich debe estar precalentado bien, porque sólo en este caso se mantendrá una temperatura uniforme de 180 ºC durante 40-60 minutos, que es muy importante.
  5. La crema se prepara batiendo claras de huevo con azúcar hasta tener una consistencia uniforme y blanca. 
  6. En la última etapa se echan encima de kulích frío la crema y dan tiempo para que la crema se endurezca.


jueves, 7 de febrero de 2019

Lussekatt (gato de lucia)

El lussekatt (plural lussekatter, literalmente ‘gatos de Lucía’, por santa Lucía) o pan de azafrán, también llamado julkuse, es un tradicional dulce navideño sueco con un característico color amarillo debido al azafrán que contiene. Se preparan tradicionalmente por la fiesta de santa Lucía, que en Suecia es una festividad importante celebrada el 13 de diciembre. El lussekatt se suele tomar acompañado de café o glögg (vino caliente especiado).
Los lussekatter vienen con muchas formas diferentes. En la forma tradicional y más común, llamada julgalten, la tira de masa se trenza en direcciones opuestas en cada extremo, de forma parecida a una «S». En el centro de cada rosca se pone una uva pasa. Si dos lussekatter se colocan uno junto al otro, se llaman julvagn (‘coche de Navidad’), y dispuestos en forma de cruz se denominan julkors (‘cruz de Navidad’). Otras formas son lindebarn, kyrkporten, prästens hår o såkaka.

Ingredientes:
  • 75 gramos de mantequilla.
  • 2,5 dl (250 ml) de leche.
  • 25 gramos de levadura fresca de panadero (yo he puesto 20).
  • 0,5 gramos de azafrán.
  • 2 ml de sal.
  • 0,75 dl (75 gramos) de azúcar.
  • Un huevo.
  • 8,5 dl (475 gramos) de harina panadera.
  • Un huevo para pintar los lussekatter.
  • Pasas para decorar (opcional).
Preparación

  1. Poner en un cazo la leche, la mantequilla partida en trozos y el azafrán. Poner al fuego hasta que comience a hervir, removiendo con una cuchara de madera para que se disuelva la mantequilla.
  2. En cuanto comience a borbotear retirar del fuego. Taparlo y dejar enfriar hasta que alcance la temperatura corporal, unos 37 ºC. Puede medirse la temperatura con un termómetro de cocina o simplemente con el dedo, comprobando que está tibio. Tarda un ratillo en alcanzar la temperatura adecuada.
    Es importante dejar que la leche se enfríe antes de usarla, ya que si está muy caliente las levaduras morirán y los lussekatter no van a subir.
  3. Cuando la leche alcance la temperatura corporal añadir la levadura y remover bien con una cuchara de madera para que se disuelva.
  4. En un bol poner la harina, la sal, el azúcar y el huevo batido.
  5. Añadir la leche y mezclar bien con la mano o con una rasqueta. La masa formará rápidamente una bola que se despega de las paredes del bol.
  6. Volcar la masa sobre la encimera (si es posible sin nada de harina) y comenzar a amasar. Al principio es un poquito pegajosa, por lo que al inicio puede ser más cómodo trabajarla empleando el método de amasado francés, pero enseguida se transforma en una masa lisa, que no se pega nada a las manos, por lo que se puede continuar amasando por el método tradicional si se desea. Es una masa muy agradable de trabajar, ligeramente blanda, por lo que no hay que hacer mucha fuerza para amasar, pero que no se pega nada a las manos después de los primeros minutos de amasado, una gozada. Sorprende que a pesar de la grasa y el azúcar que lleva se pegue tan poco.
  7. Cuando esté bien amasada formar una bola y depositar en un bol. Tapar y dejar reposar en un sitio cálido hasta que doble su volumen. Al llevar mucha levadura tardará poco, en una hora más o menos estará listo.
  8. Volcar la masa sobre la encimera y amasar suavemente para eliminar el gas.
  9. Dividirla en porciones de unos 45 gramos (salen 20). Formar una bola con cada porción y dejarlas sobre la encimera, tapadas con un paño de lino o algodón liso para que no se resequen.
  10. Dejar reposar 10 minutos para que se releje la masa.
  11. Disponer dos hojas de papel de horno. Yo he puesto 15 lussekatter en una bandeja y 5 en otra, no han cabido todos en la misma. Yo inicialmente pongo sólo los papeles sobre la encimera, sin la bandeja del horno, que así se calentará junto con el horno. Para pasar los bollos al horno empleo una bandeja de horno muy fina de Ikea a modo de pala, que se puede meter muy bien debajo del papel para levantarlo de la encimera. En el caso de los panes después de ponerlos en la bandeja del horno quito la “pala”, pero en este caso al ser pequeñitos y más delicados simplemente la he puesto encima de la otra bandeja. Es muy fina y ligera, así que no tarda nada a calentarse y no impide que reciban el golpe de calor de la bandeja del horno (mucho más pesada) que ya está caliente y que ayuda a que se cocinen bien.
  12. Coger cada bolita y ponerla en un lugar libre de la encimera.
  13. Estirarla haciéndola rodar con las palmas hasta formar un cilindro fino y alargado, de unos 25-30 centímetros de largo. Si al soltarlo se vuelve a encoger dejarlo reposar unos momentos y repetir la operación.
  14. Aplastar ligeramente el rollo, pasándole el rodillo por encima (sin apretar, no queremos que quede una tira plana) o simplemente con los dedos.
  15. Enrollar un extremo hasta llegar a la mitad.
  16. Darle la vuelta y enrollar el otro lado.
  17. Colocarlo sobre el papel de hornear. Si vamos a poner pasar poner una en el centro de cada remolino.
  18. Continuar con el resto hasta dar forma a toda la masa. Colocarlos separados en el papel de horno ya que crecen bastante.
  19. Dejar fermentar en un sitio cálido. Las recetas indican 30-45 minutos, pero yo al haber puesto un poco menos de levadura y ser más bien baja la temperatura de mi cocina en esta época lo he tenido algo más de una hora.
  20. Batir el otro huevo y pintar la superficie de los bollitos con ayuda de un pincel con cuidado de no desinflarlos.
  21. Precalentar el horno a 230 grados. La bollería nórdica se hornea a más temperatura de lo usual. De este modo necesita poco tiempo de cocción para hacerse y en interior permanece jugoso.
  22. Como el tiempo de horno es muy corto he horneado las dos bandejas por separado. Así me resulta más fácil controlar la cocción, ya que sino la bandeja inferior suele necesitar tiempo extra al recibir menos calor en la parte superior.
  23. Colocar la primera tanda en la parte central del horno. Hornear entre 5 y 10 minutos, hasta que están ligeramente doraditos. No es un bollo que se deba dorar mucho para estar bien cocido. Yo los he tenido 10 minutos.
  24. Retirar los lussekatter del horno y hornear la segunda tanda. Estos segundos se han dorado un poquito en exceso al estar el horno más caliente. Colocarlos sobre una rejilla para que se enfríen.

Fermentación fría en masa para pizzas

La masa se puede tener has 10 dias en la nevera, sin embargo el punto ideal está entre el 3º y el 5º día. A partir de entonces comienza a perder propiedades, a subir menos y a ganar en dureza.
Con la fermentación fría vamos a alargar el paso del primer levado lo máximo posible. De este modo conseguiremos una fermentación mucho más rica haciendo trabajar a la levadura de forma aboslutamente diferente a lo normal. La levadura a baja temperatura produce el dioxido de carbono (gases) mucho más lentamente y dará tiempo a descomponer más las proteínas y conseguir una masa mucho más homogenea y mejor estructurada. Por lo tanto lo que hacemos es (en cursiva los pasos normales sin frigorífico para ver la diferencia entre uno y otro):
  1. Mezclar y amasar: Igual que se hace normalmente. Aproximadamente 15 minutos.
    Lo normal sin frigorífico seria juntar los ingredientes y se comienzan a amasar a mano hasta obtener una masa homogénea y elástica. 
  2. Primer levado en frigorífico. Inmediatamente después de mezclar. Puede aguantar hasta 10 días.
    Lo normal sin frigorífico seria dejar reposar hasta que doble el volumen, en una fermentación de unos 45 minutos.
  3. Segundo levado a temperatura ambiente: aproximadamente 1 hora.
    Lo normal sin frigorífico para el Desgasificado y segundo levado: se vuelva a masar y se dividide en porciones correspondientes al tamaño de la pizza deseado. Unos 35 minutos.
  4. Formado y horneado. A máxima temperatura unos 10 o 15 minutos.
    Lo normal sin frigorífico para el Formado y horneado. Se aplana cuidadosamente y se da la forma deseada, se añaden los ingredientes y se hornea a alta tempertatura. El aire, gracias al calor se comienza hinchar, mientras que la harina se endurece.

Entonces,

  1. lo primero es mezclar los ingredientes como siempre. 
  2. Una vez mezclados y poco amasados (no hace falta amasar demasiado, ya que el tiempo largo de fermentación se encargará de ello) ...
  3. se esparce un poco de aceite de oliva en un tupper y se coloca la masa. El recipiente debe ser el doble que o más de tamaño que la masa. Lo tapamos bien con un film transparente y ...
  4. la metemos en la nevera lo antes posible. No deberías de tardar más de 10 minutos en todo el proceso.
  5. Cuando quieran hacer una pizza, sacan la masa y la dividen en porciones, o separan sólo las porciones que vayan a utilizar
  6. Las amasan brevemente y forman una bola intentando tensionarla, abrazándola con las manos y estirándola hacia su interior, de modo que su superficie quede tensa. 
  7. La dejamos reposar 45 min o 1 hora a temperatura ambiente tapadas con un paño húmedo para que no se sequen.
  8. Pasado el tiempo la estiran y dan forma, añadís los ingredientes y al horno.


sábado, 2 de febrero de 2019

Rancheritas de trigo

Ingredientes
(10 porciones)
  • 250 gramos de harina de trigo integral
  • 62 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • ¼ de cucharada de canela molida
  • 62 gramos de manteca
  • 1 huevo
  • 62 mililitros
Preparación
  1. Tuesta el cacao hasta que se puedan pelar. 
  2. Retira del fuego y pela. 
  3. Muele el cacao hasta que quede muy fino. 
  4. Mezcla el trigo con el cacao molido hasta integrar. 
  5. Amasa hasta que la mezcla no se desprenda o se quede pegada en las manos. 
  6. Forma las gorditas y pon a cocer en un comal. 
  7. Sirve caliente.
Nota

  • Esto mismo puedes hacerlo con maíz en lugar de trigo, cociéndolo en agua suficiente con la cal hasta que esté blando, como primer paso.

El pan nuestro de cada día


La preparación comienza a las 21, para que el pan esté listo a primera hora del día siguiente. En su elaboración, se emplea harina, agua fría (casi a punto de congelar), sal y mejorador (malta, grasa o manteca). El comienzo es manual, con un amasado lento para mezclar los ingredientes y no elevar la temperatura de la masa. Luego, la velocidad del amasado aumenta.

La masa se deja descansar durante 10 minutos y se la coloca en una sobadora (máquina para estirarla, equivale al palote que se utiliza en el hogar). Después de alrededor de media hora, se corta en las diferentes formas.

Una vez cortado y arrollado, el pan entra en una fase de descanso, en la cual se eleva por efecto de la levadura hasta que se lo cocina empleando dos tipos de hornos: el tradicional de ladrillos y uno rotativo.

Con cuál me quedo

No existen diferencias sustanciales en la elaboración de los distintos productos panificados. Pequeños cambios en la receta (agregar o quitar algún ingrediente como manteca, leche, grasa o semillas) y un corte diferente son suficientes para darle identidad a una variedad.

El pebete adquiere su color y gusto tan característicos por la incorporación de azúcar en su receta. El pan de campo, por ejemplo, posee una miga densa porque su masa se elabora con menos agua y levadura. El miñón, la flauta y el felipe se realizan con la misma masa; la diferencia la marca la forma que se le da a la hora de prepararlos para la cocción.

¿Cuál es el mejor tipo de pan para hacer un buen sándwich? Si bien es subjetivo y depende de los gustos personales, el pan francés lleva las de ganar, seguido por el pebete.

El día después

Qué pasa con el pan que no se vendió en día, es una pregunta bastante frecuente. Los destinos varían según la confitería o panadería y las cantidades se van adecuando a la demanda.

En algunos casos, se hace pan rallado, budín de pan, tostadas, torrejas, biscottis o se dona a comedores escolares.

Aunque existen aditivos que permiten mantenerlo fresco por unas horas, su incorporación atenta contra la calidad y sabor del producto.
La humedad afecta a todos los productos panificados por igual, y ante ella la única solución reside en el empaque.

Para su conservación es fundamental que la humedad sea mínima, lo cual permitirá mantener su sabor inalterable por el mayor tiempo posible.

Horacio Parrondo es artesano en pastelería y presidente de Confitería Los Molinos, www.los-molinos.com.ar

Facturas Anarquistas


El 18 de julio de 1887, en Buenos Aires y gracias a la iniciativa del anarquista italiano Ettore Mattei, se creó la primera institución de la resistencia argentina: la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos. Uno de los grandes teóricos del anarquismo moderno, su compatriota Errico Malatesta (que vivió en la Argentina entre 1885 y 1889), fue el encargado de redactar sus estatutos. Esa sociedad, que entre 1894 y 1930 editó sin pausas el periódico El Obrero Panadero, fue la responsable de bautizar, con toda la ironía del mundo, las distintas variedades de facturas (masas horneadas) que todavía hoy, son moneda corriente en todas las panaderías de barrio. 

Así, en “homenaje” a la Iglesia empezaron a vender sacramentos y bolas de fraile, que también pueden llamarse suspiros de monja (justo es reconocer que este es su nombre popular: en general, las panaderías las ofrecen como “berlinesas”); en recuerdo irónico de los militares, bombas y cañoncitos (rellenos de dulce de leche o crema pastelera); y como burla a la policía, vigilantes. 

Quizás la más conocida de ellas, la "media luna", permita entender el sentido sarcástico de esos nombres. Cuando en 1529 Viena fue sitiada por largos meses por los ejércitos turcos, los reposteros locales, a fin de animar el alicaído ánimo de la población, tomaron el emblema de los sitiadores, la media luna musulmana que flameaba en las banderolas del campamento enemigo, y las moldearon en sus hornos de pan. Luego, el populacho se asomaba a las murallas de la ciudad y se mostraba ante los irritados soldados turcos masticando su símbolo sagrado. 


viernes, 1 de febrero de 2019

Rosquetes o rosquitas

Ingredientes:
  • 1 Kg. de Harina
  • 1 Limon, su jugo y ralladura
  • Anis en grano
  • Canela
  • 1 vaso de Aceite
  • 1/2 vaso de Agua
  • 2 vasos de Azucar
  • 1 Sobre de Levadura
Almibar:
  • 1/2 vaso de agua
  • 2 y 1/2 de Azucar
  • Ralladura de 1 Limon
Preparacion:
  1. En un bol grande añadir 1kg de harina, 6 huevos, zumo y ralladura de 1 limón; anis en grano, canela molida, 1 vaso de aceite, 1/2 vaso de agua, 2 de azucar y un sobre de levadura.
  2. Amasar hasta conseguir una masa compacta, que no se pegue en los dedos, añadir mas harina si es necesario. 
  3. Reposar 2 horas. 
  4. Hacer anillas y freir. 
  5. Para el almibar colocar 1/2 de agua por 2 y 1/2 de azucar. Bañar los rosquetes y rallar un limon por encima, dejar enfriar

miércoles, 30 de enero de 2019

Jalebi

El jalebi es un dulce típico de las cocinas de la India, Pakistán y Bangladés.
En inglés se escribe jalebi, pero la letra jota se pronuncia como en el nombre inglés John (como una mezcla entre la sh y la ch).
Recibe varios nombres como por ejemplo Jilbi, Jilipi, Jilapi, Zelapi, Jilapir Pak, Jilebi (India), Jilawii, Zoolbia (Middle East), Jeri (Nepal), Z'labia (Tunisia) Mushabakh (Ethiopia)
Se cree que el yalebi es originario del norte de la India, probablemente de la región de Panyab (en la actual Pakistán). El yalebi es vendido de igual manera en las tiendas de Halwai. En el sur de la India se tiene un plato similar en el jangiri.
La denominación en persa para el yalebi es zulbiaj.
Está elaborado friendo una mezcla de una masa muy líquida y remojada en sirope (jarabe de azúcar) y conformando anillos, a veces muy similares a los pretzels. El yalebi es en su mayor parte de color naranja aunque hay versiones de color blanco. Se puede servir caliente o frío. Es de textura más blanda que crujiente.
Los azúcares parcialmente fermentados son los que dan sabor al plato.
Acido cítrico o jugo de limón a veces se añade al jarabe, así como agua de rosas. Jalebi se come con la cuajada, rabri (norte de la India), junto con otros sabores opcionales tales como kewra (agua perfumada).
A veces se incorpora cardamomo o azafran y las harinas, ademas de la harina de trigo o maida, pueden llegar a ser de garbanzo, de arroz y rara vez de semola.
Es un dulce muy popular en los países de Asia del Sur, el Oeste de Asia, África del Norte, África Oriental. Son especialmente populares en el sur de Asia durante el Ramadán y el Día de la Independencia.
India tiene tres comunidades judías distintas: Los comerciantes de Judea se establecieron en Cochin hace 2.500 años, y se unieron a los exiliados de la destrucción del Segundo Templo. La comunidad de Bene Israel salió de Judea en 175 ac y se estableció en Bombay. Los judíos " Baghdadi " eran comerciantes que llegaron a Calcuta y Bombay desde Irak, Irán, Afganistán, Siria y Yemen en el siglo 18. Ninguna de estas comunidades sabía de la existencia del otro hasta que los británicos colonizaron la India.
Cada una de las comunidades judías de la India lo adoptó para Hanukkah independiente.

Ingredientes
  • 2 tazas de harina leudante (Con levadura)
  • ½ cucharadita de polvo de hornear
  • 1 taza de yogur
  • aceite vegetal
  • 1 taza de azúcar
  • azafrán
  • ¼ cucharadita de cardamomo en polvo
  • 2 cucharadas de agua de rosas
Procedimiento
  1. Para preparar la masa: Mezclar la harina, el polvo de hornear y el yogur en un bol. Ponga a un lado a temperatura ambiente durante 24 horas para fermentar.
  2. Para preparar el almíbar: Lleve el azúcar y agua de rosas a ebullición. Apagar el fuego. Añadir las hebras de azafrán y cardamomo.
  3. Para Freir el jalebi: Calentar el aceite a una temperatura media en una sartén pesada.
  4. Vierta la mezcla en un dispensador de salsa de tomate o bolsa con un hueco pequeño. Exprima la mezcla en el aceite en forma de espiral. Cuando los jalebi estén doraditos sacarlos de la sartén.
  5. Coloque el jalebi directamente en el almíbar.
  6. Deje en remojo durante 2 a 3 minutos.
  7. Sirva caliente.



El índice o porcentaje panadero

El porcentaje de panadero, denominado también como fórmula porcentual, es un procedimiento aritmético para expresar la proporción de los ingredientes cuando se elabora el pan.
las cantidades de todos los ingredientes se calculan a partir del peso de la harina, que representará el 100% y por tanto la suma siempre sera mayor a ese numero.
Debemos tener en cuenta también la cantidad de líquido (normalmente agua) que va a tener el pan. Este porcentaje oscila habitualmente entre un 50% de un pan de tipo candeal hasta un 90%.
La sal la añadiremos en un porcentaje de entre 1,5% a un 2,5%, siendo lo normal del 2%, y en cuanto a la levadura si es fresca representará el 2% y si es seca entre un 0,25%-1%.
100% harina,
60% agua,
1% levadura,
2% sal
1% aceite,
------------
164% totales
Entonces:
Para 1000 gramos (1 kilo) de pan
1000*100/164%= 609.8 gramos de harina
Multiplicamos la cantidad de pan que queremos obtener por el porcentaje de harina y dividimos el resultado por la suma de los valores de cada ingrediente -el valor porcentual total-, asi obtenemos la cantidad de harina necesaria.

Ahora sabemos que 609.8 gramos de harina son el 100% (si mezclamos varias harinas el resultado final debe ser el mismo, 609.8 framos o 100%)
Si el 100% de harina es 609.8 gramos, entonces
El 60% de 609.8 son 365.88 gramos (para el agua)
El 1% de 609.8 es 6 gramos (tanto para la levadura como para el aceite)
El 2% de 609.8 es 12  gramos (para la sal)
Supongamos que queremos usar tres cuarto de harina harina de trigo normal y el cuarto sobrante de harina de trigo de fuerza.
En Argentina el tipo de Harina se mide en función de ceros, generalmente la harina que vemos en los supermercados es la 000 y la 0000 siendo esta ultima la mas refinada, en mercados para panaderías hay otros tipos de harinas con menos ceros, menos procesadas y fuertes A su vez las harinas varían en su fuerza, el factor W, que en Argentina no se muestra en los envases por no estar pedido explicitamente en la ley (entonces no tiene por que interesarle a nadie, si le interesa, pues...).

Bien, tres cuarto kilo es igual a 750 gramos (1 cuarto son 250, tres cuartos son 250*3).
750gr de harina comun son el 75% dado que 750 / 1000 = 0.75
250gr de harina de fuerza es el 25 % dado que 250 / 1000 = 0.25
Así
 750 gr   75%
 250 gr   25%
-----------------
 1000 gr  100%  de harina total


Blasfemia y gastronomía


En 1889 Errico Malatesta abandona la Argentina, dejando atrás el combativo sindicato que él había ayudado a organizar, el de Panaderos.
Además de pan, en los locales de panadería argentinos despachan también la repostería matinal que más habitualmente desayunan los porteños, las "facturas", de gusto dulce y horneadas a partir de una mezcla de harina, levadura y manteca. Algunas de ellas son de origen europeo, pero en Argentina adquirieron formas singulares y apodos sugerentemente blasfemos (…) Blasfemia y gastronomía: las muestras de repostería argentina llevan por nombre "cañones", "bombas", "vigilantes", "bolas de fraile", "suspiros de monja" y "sacramentos", para escarnio del ejército, la policía y la iglesia respectivamente.

El 18 de julio de 1887, en Buenos Aires y gracias a la iniciativa del anarquista italiano Ettore Mattei, se creó la primera institución de la resistencia argentina: la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos. Uno de los grandes teóricos del anarquismo moderno, su compatriota Errico Malatesta (que vivió en la Argentina entre 1885 y 1889), fue el encargado de redactar sus estatutos. Esa sociedad, que entre 1894 y 1930 editó sin pausas el periódico El Obrero Panadero, fue la responsable de bautizar, con toda la ironía del mundo, las distintas variedades de facturas (masas horneadas) que todavía hoy, 120 años después, son moneda corriente en todas las panaderías de barrio.

DESCARGAR "El periódico El Obrero Panadero" https://www.marxists.org/espanol/tematica/kiosko/argentina/obrero-panadero/el-obrero-panadero(1899-1900)_cropped.pdf

Homenaje

Así, en “homenaje” a la Iglesia empezaron a vender sacramentos y bolas de fraile, que también pueden llamarse suspiros de monja (justo es reconocer que este es su nombre popular: en general, las panaderías las ofrecen como “berlinesas”); en recuerdo irónico de los militares, bombas y cañoncitos (rellenos de dulce de leche o crema pastelera); y como burla a la policía, vigilantes.

El vínculo entre palabra y comida parece haber sido suturado con hilo de coser ideológico. El sindicato de panaderos fue conducido por dirigentes anarquistas durante varias décadas.

¿Y las Medialunas...?

Cuando en 1529 Viena(*) fue sitiada por largos meses por los ejércitos turcos, los reposteros locales, a fin de animar el alicaído ánimo de la población, tomaron el emblema de los sitiadores, la media luna musulmana que flameaba en las banderolas del campamento enemigo, y las moldearon en sus hornos de pan. Luego, el populacho se asomaba a las murallas de la ciudad y se mostraba ante los irritados soldados turcos masticando su símbolo sagrado.

Precios máximos para panaderos y pulperos. Buenos Aires

Archivo General de la Nación Argentina. Documentos Escritos. Sala VII. Legajo 63.
Precios máximos para panaderos y pulperos. Buenos Aires, s/f.


martes, 29 de enero de 2019

Hallulla

Este pan le sigue en popularidad a la afamada marraqueta. La hallulla de pastelón, es decir, la que se hornea en hornos chilenos o de pared, debe ser algo crocante, no tanto como una marraqueta, y levemente levantada, de miga dorada y sabrosa, lo cual está determinado por la cantidad de materia grasa que se le agregue, mientras que la hallulla en lata, que se cuece en hornos rotativos típicamente utilizados en supermercados, debiera ser blanda, de miga apretada y sabrosa, también determinada por la cantidad de manteca que se utilice.

Para lograr un perfecto color caramelo en sus hallullas, Manuel Domínguez les pasaba varias veces la misma manteca que se utilizaba en la mezcla, antes de ser cortadas.

La marraqueta suele preferirse en barrios adinerados, mientras que la hallulla lo es en los otros barrios, debido a que es un pan más pesado y satisface mejor al tener grasa.

Ampliando la visión territorial, la marraqueta es preferida en la parte centro y norte del país, mientras que la hallulla gana terreno en el sur, sin dejar de ser preferida la marraqueta, debido a que la grasa y los climas fríos suelen ser buenos compañeros.

El proceso para hacer hallullas es más fácil que el de las marraquetas. La masa pasa por la cortadora, luego por el uslero picador y quedan prácticamente listas. Para todo tipo de pan siempre es necesario prevenir que salga poco cocido o “verde”, como se le llama en jerga panadera. Con el paso del tiempo estos procesos complejos se han ido simplificando gracias a la tecnología. Hoy, para satisfacer la importante demanda que poseen las grandes panaderías y supermercados, se debe trabajar con productos congelados. Sin embargo mantener la cadena de frío hace que la masa pierda sabor al entrar en contacto con muy bajas temperaturas. De esta forma se reparten a sucursales y para eso, hay que ocupar químicos que mantengan el pan. A veces, como ya se ha mencionado, en vez de renovar la levadura para una nueva mezcla de masa, se ocupa masa vieja o masa madre, que ya contiene ese ingrediente. El pan finalmente queda bien cuando está recién salido del horno, pero luego se siente un sabor y olor sutilmente ácidos.

Actualmente, para tener un buen pan se ocupan mejoradores, los cuales entregan cualidades como sabor, durabilidad y aguante, lo que ha incrementado la calidad de este preciado alimento.

Marraqueta

El pan número uno y estrella en cualquier panadería chilena siempre ha sido, y seguirá siendo por mucho tiempo, la querida marraqueta, llegando en algunas panaderías a representar más del 85 por ciento de la venta.

Idealmente debe ser crocante, producir un suave chasquido al romper su costra de color caramelo, con alvéolos de miga parejos y el sabor suave y característico de un pan que ha recibido una larga fermentación. Resulta errado creer que una buena marraqueta debe ser grande y muy blanca por dentro. Esto solo demuestra que está oxidada y tuvo un exceso de fermentación, lo que le resta calidad y sabor.

En una marraqueta hay que fijarse primero en el color: debe ser dorado como el caramelo. También en la forma, pues este pan debe ser redondo, lo más simétrico posible y crujir al aplastarlo suavemente. El crujido es fundamental, pues es la corteza del pan la que nos habla. Un sonido crujiente pero donde el pan no se vea tan quebrado es propio de una marraqueta que fue cocida en un horno a temperatura justa y continua. Esta siempre debe ser de cáscara crujiente, pero nunca dura.

Sin embargo, hay ciertas discrepancias respecto a la crocancia de las marraquetas. Alfredo Sierra, dueño de la Panificadora Mayo en San Ramón, asegura que esto depende del barrio. En los de gente con dinero se suele preferir un pan muy crujiente, pero en otros con menos posibilidades se prefiere un pan más blando, en su opinión debido a la mala dentadura; lo mismo sucede con personas de la tercera edad.

Este noble pan sirve para toda ocasión, pues no es pesado ni con mucho sabor, debido a que se prepara sin materia grasa, lo que le otorga versatilidad para acompañarlo con algo dulce o salado a cualquier hora del día.

Estas maravillas tienen un proceso complejo de realización. En primer lugar, el salón (donde se fabrica el pan) debe estar temperado para que ello permita la fermentación del pan. A menor temperatura, mayor será la cantidad de levadura que se debe utilizar. Hoy por lo general se usa maquinaria para casi todo el proceso de producción, sin embargo, en algunas panaderías más pequeñas aún se les da forma manualmente. Este pan se compone de dos bollos, no de cuatro, como se suele creer. Se unen con una mano y si no se es experto, quedan marraquetas de un solo bollo.

En rigor, se toman dos bollos de masa y “se besan”, es decir, el panadero los coge con las manos y los junta suavemente por su costado; luego, se posa un palo de alrededor de 30 centímetros de largo y un centímetro de grosor, en sentido perpendicular y en la mitad de estos bollos “besados”, para luego balancearse sobre la masa y marcar una ranura en la mitad. Manuel Domínguez afirma haber visto a panificadores haciendo esta parte del proceso con el costado de la mano, demostrando a la perfección sus habilidades manuales. Finalmente, la marraqueta ya formada se da vuelta y se posa sobre el paño de osnaburgo encima de la tabla de álamo, para luego llevarla al horno.

La marraqueta es un buen pan porque se conserva bien a lo largo del día, a diferencia de lo que sucede con la baguette. Esto es muy importante en la actualidad, puesto que si antes se solía comprar pan dos o tres veces diarias, hoy con suerte se compra una sola vez. Lucio Fraile, de la panadería América, comenta:

"Compro marraquetas en la mañana y las congelo, mientras sea una buena panadería, para que al congelar el pan no afecte el sabor. Luego cuando las quiero comer, las coloco en el tostador sobre la cocina y de a poco las voy girando para que no se queme la costra."

Sin embargo, hay distintas opiniones en cuanto a la pérdida del sabor en el pan. Muchos panaderos comentan que el gran enemigo siempre ha sido y será el frío. La masa pierde totalmente su sabor al contacto con bajas temperaturas. Por otro lado, el calor extremo también es complicado.

Antiguamente ocupaban revolvedoras que tenían menor potencia, por lo que el agua a temperatura ambiente funcionaba bien en la mezcla. Hoy se utilizan batidoras de gran velocidad, lo que sube sustancialmente la temperatura del agua, llegando incluso a cocer la masa en este previamente. Es por esto que en verano el agua debe congelarse a 0 °C.

viernes, 18 de enero de 2019

Hojaldre rapido

La ventaja es que no requiere dar vuelta, estirar, descansar, etc.  El secreto es rallar mantequilla parcialmente congelada, luego mezclarla con harina.

Ingredientes
  • Bloque de 75 g de mantequilla o bloque de margarina.
  • 110g de harina simple
  • una pizca de sal
  • poca agua fría
Preparación
  1. Para hacer la masa, la grasa debe ser dura como una roca en el congelador, por lo que en primer lugar retire un paquete de mantequilla del refrigerador, pese 75 g, luego envuélvalo en un pedazo de papel de aluminio y colóquelo en el congelador o en el compartimento de congelación. La nevera durante unos 45 minutos.
  2. Tamice la harina y la sal en un tazón grande y espacioso.
  3. Saque la mantequilla del congelador y utilizando el lado grueso de un rallador y ralle la mantequilla. Debe terminar con una gran pila de mantequilla rallada en medio de la harina.
  4. Ahora tome una espátula y comience a distribuir las hebras de mantequilla en la harina. No use sus manos todavía, solo intente cubrir todas las piezas de mantequilla con harina. 
  5. Ahora rocíe una cucharada de agua fría por todas partes, continúe mezclando con la paleta de paletas, agregando 1 a 2 cucharadas más de agua. Comience a reunir todo con el cuchillo de paleta y termine usando sus manos.
  6. Si necesita un poco más de humedad, está bien, solo frótelo un poco más con los dedos, solo recuerde que la masa debe unirse de tal manera que deje el recipiente bastante limpio, sin trozos de mantequilla o harina suelta en ninguna parte .
  7. Ahora colóquelo en una bolsa de polietileno y enfríelo por 30 minutos antes de usarlo.
  8. Recuerde, esto, al igual que otros pasteles, se congela extremadamente bien, en cuyo caso deberá descongelarlo completamente y dejar que vuelva a la temperatura ambiente antes de extenderlo sobre una superficie ligeramente enharinada.
  9. Cómo estirar la masa:
  1. Antes de que la pasta esté descansada, déle una forma redonda.
    Luego, coloque la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y use un rodillo que sea absolutamente recto.
    Espolvoree ligeramente rodillo con harina y déjelo reposar en el centro de la masa. Coloque la palma de sus manos ligeramente en cada extremo del palo y comience a rodar la masa hacia atrás y hacia adelante (no se sienta tentado a rodar de lado a lado), suavemente y de manera uniforme, volviendo a pulverizar el pasador y la superficie muy ligeramente. Con harina si es necesario dejar de pegar la masa.
    Déle un cuarto de vuelta a la masa a medida que se expande y, siempre que continúe rodando hacia atrás y hacia adelante y no de lado a lado, se desplegará en una forma redonda que mantendrá su forma y no se encogerá mientras se cocina.
  2. Como se indicó anteriormente, antes de descansar, aplique la masa a la forma que desee.
    Luego, después de que haya descansado, simplemente golpee suavemente los lados con el rodillo para mantenerlo en la forma que desee, dé un cuarto de vuelta (como en una ronda) y luego en cuadratura con el rodillo para que los bordes se pongan en forma.

jueves, 17 de enero de 2019

Tortillas De Patata Finlandesas

Ingredientes:

  • Patatas, 5-6 piezas
  • Huevo, 1
  • Harina, 100 gr
  • Aceite vegetal, 1 cuchara de mesa
  • Sal, 0.5 cucharaditas
  • Pimienta negra,  al gusto

Preparación:

  1. Pelar y hervir las papas hasta que estén cocidas, 
  2. Amasar en puré de papas sin grumos, agregar sal, pimienta, huevo y harina, amasar la masa suave.
  3. Espolvoree la mesa con harina, extienda ligeramente la masa, corte los pasteles con un plato y córtelos con un tenedor.
  4. Ponga los pasteles en una bandeja para hornear con papel pergamino.
  5. Hornee en un horno precalentado durante 15-20 minutos hasta que se tuesten.

sábado, 12 de enero de 2019

Pan de pascua de chocolate

Salen 4 panes de 1 Kg aproximadamente, usando moldes de 14-16 cm. de diametro

Ingredientes:

  • 250 gramos de pasas
  • 250 gramos de nueces
  • 250 gramos de almendras
  • 250 gramos de maní tostado sin sal
  • 500 gramos de frutas confitadas, optativo, pueden pasar la fruta por el food processor y dejarla bien chiquita si desean o reemplazarla por naranja confitada por ejemplo
  • 1 cucharadita de canela en polvo,
  • 1 cucharadita de nuez moscada en polvo
  • 1 cucharadita de clavos de olor en polvo
  • ralladura de 1 limón
  • 3 cucharadas de ron
  • 500 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 325 gramos de chocolate semi-amargo
  • 500 gramos de azúcar flor
  • 6 huevos a temperatura ambiente
  • 175 gramos de manjar (en Chile compro la bolsa de manjar Soprole), este año use La Lechera en tarro y quedo de muy lindo color
  • 950 gramos de harina sin polvos de hornear
  • 50 gramos o 1/2 taza de cacao amargo en polvo sin azúcar
  • 3 cucharaditas de polvos de hornear
  • ½ cucharadita de sal

Preparación:

  1. El día anterior poner a remojar las pasas, nueces, mani, almendras y fruta confitada en el ron con la ralladura de limon y las especies. Revolver bien. Cubrir con plástico de cocina y dejar reposar toda la noche.
  2. Al día siguiente, derretir a baño María el chocolate semi-amargo picado con 100 gramos de mantequilla. Revolver ocasionalmente, y con paciencia. Sacar del fuego y dejar enfriar unos minutos mientras se sigue con la receta.
  3. Batir 400 gramos de mantequilla con el azúcar con la batidora hasta que este cremoso y pálido, unos 5 minutos. Agregar los huevos de a uno incorporar bien, batiendo 1 minuto después de cada huevo.
  4. Agregar el manjar y batir hasta incorporar, unos 3 minutos. Agregar el chocolate derretido. Batir hasta mezclar.
  5. Incorporar la harina con los polvos de hornear, el cacao en polvo y la sal mientras se bate a baja velocidad hasta que este bien mezclado, unos 3 minutos, finalmente agregar a mano con una cuchara de palo o espátula las frutas remojadas, mezclar muy bien, yo divido la masa en dos para que sea más fácil.
  6. Verter en moldes de pan de pascua enmantequillados o forrados en papel encerado.